Informe

Adicción a las nuevas tecnologías

29 mayo 2019
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29 mayo 2019

Vivimos en la era de la hiperconectividad, estar conectado a Internet varias horas al día por medio de diferentes dispositivos tecnológicos es habitual. Móvil, redes sociales, Whatsapp, juegos... ¿En qué momento pueden llegar a ser un problema? ¿Cuándo se habla de adicción a Internet y nuevas tecnologías? ¿Quién es más propenso?

La implantación en la sociedad de las nuevas tecnologías ha supuesto importantes cambios en nuestra manera de relacionarnos con los demás y con nuestro entorno, e incluso con nosotros mismos: móviles, mensajería instantánea, redes sociales, juego... Su uso y disfrute no es negativo ni perjudicial en sí mismo, pero algunas personas pueden estar en riesgo de desarrollar, algún grado de adicción a las nuevas tecnologías.

familia adicta al móvil

¿Qué es la adicción a las nuevas tecnologías?

Tradicionalmente, las adicciones se han desarrollado sobre alguna sustancia en concreto, como el alcohol o el tabaco, por ejemplo.

En este caso, la adicción a las nuevas tecnologías pertenece al grupo de las llamadas adicciones sin sustancias porque no está asociada a ninguna sustancia física sino, en este caso, al uso excesivo de cualquier dispositivo tecnológico o con acceso a Internet, móvil, tablet, mensajería instantánea...

Se utiliza el término nomofobia para describir el miedo irracional a estar sin móvil o no poder utilizarlo, es una auténtica dependencia del móvil, que se convierte en adicción.

Esta adicción es una enfermedad que se caracteriza por una fuerte necesidad de estar en contacto y utilizar el dispositivo tecnológico, así como de utilizarlo cada vez más, teniendo menor capacidad para manejar el tiempo que se invierte en ello. Es lo que se llama dependencia y tolerancia. Si no puede utilizarlos, incluso anticipándolo, la persona con una adicción sufrirá un gran malestar psicoemocional e, incluso, físico, es decir, experimentará el síndrome de abstinencia

En la medida en que su uso interfiere en el día a día de una persona y le resulte limitante, estará abusando de ellas. Si se mantiene y va en aumento, podríamos hablar de algún grado de dependencia.

Al igual que ocurre en las adicciones tradicionales, es difícil que una persona con una fuerte dependencia de las nuevas tecnologías se considere como tal por las características propias de la enfermedad.

Comprueba si tienes un uso problemático de Internet

¿Crees que estás "enganchado" al móvil, a las redes sociales o a la consola? ¿Necesitas estar siempre conectado? ¿Sufres "nomofobia" (terror irracional a no tener el móvil contigo)? Podemos ayudarte a identificar si tu relación con las nuevas tecnologías pudiera desembocar en un problema 

Test: ¿abusas de Internet?

¿Quién es más propenso a "engancharse" a Internet?

Algunos datos pueden ayudarnos a conocer mejor cuál es el uso habitual de Internet y los dispositivos tecnológicos en nuestro país. Lo cierto es que el uso de las nuevas tecnologías es ya un fenómeno masivo. 

uso del movil

Aunque este tipo de adicción puede darse en cualquier edad, la etapa de la vida más propensa para padecer una adicción a las nuevas tecnologías es durante la infancia y la adolescencia.

En adolescentes y niños, el índice de problemas relacionados con nuevas tecnologías es creciente y la edad de inicio a la utilización del teléfono móvil va en descenso, cuando el cerebro está aún en formación y es más moldeable. Según datos recientes del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventid (FAD), Fundación Mapfre y EU Kids Online:

  • La edad media de iniciación en el manejo de nuevas tecnologías es 7 años
  • El 63% de los niños entre 9 y 16 años dispone de un teléfono móvil.
  • El 91% de los niños de esa edad tiene un perfil en redes sociales que usa habitualmente

Es importante distinguir entre uso y abuso de las nuevas tecnologías.
No se trata de dejar de utilizarlas o de prohibírselas a los pequeños de la casa, sino de hacer un uso razonado y razonable de ellas.

Tratamiento de la adicción a nuevas tecnologías

Factores como la impulsividad, la falta de autoestima o la baja tolerancia a la frustración nos hacen más vulnerables a las adicciones.

En líneas generales, la intervención terapéutica sobre la adicción a las nuevas tecnologías se centra sobre los comportamientos aprendidos en torno a su consumo.

En un primer momento, la intervención suele centrarse sobre el aumento de la motivación e implicación de la persona en el tratamiento. Como hablábamos al principio, quien sufre este tipo de trastornos no suele percibirlo como un problema, por lo que se hace imprescindible elevar su nivel motivacional y ayudar a que tome conciencia sobre ello, así como las implicaciones que esa dependencia ha tenido o tiene sobre su vida.

Esta fase puede resultar introductoria sobre el grueso de la intervención, la de deshabituación e inicio de la abstinencia, aunque generalmente es transversal. Para ello, se aprenderá a manejar situaciones de riesgo y control de estímulos asociados al consumo.

Posteriormente, el tratamiento se centra en la exposición gradual y controlada a esas situaciones de riesgo y estímulos que incitaban o reforzaban el uso dependiente de los dispositivos móviles Así, se permite la conexión a Internet durante un tiempo limitado para llevar a cabo actividades predeterminadas (primero con la supervisión de otra persona y posteriormente en solitario) hasta que la persona reaprende a utilizarlo de forma adaptativa.