Buenas tardes,
En relación con su respuesta de fecha 19/01/2026, en la que indican que la reparación no procede por un supuesto “golpe en pantalla”, manifiesto formalmente mi disconformidad con dicha conclusión por los siguientes motivos:
El terminal dejó de funcionar de manera repentina mientras se encontraba en mi bolsillo, sin haber sufrido caída ni golpe alguno.
El dispositivo presentaba ya un pequeño rayón superficial en la pantalla en el momento de la compra, circunstancia que no impidió su correcto funcionamiento hasta el momento de la avería, y que no puede considerarse prueba de un daño posterior ni causa directa del fallo.
No se me ha facilitado ningún informe técnico detallado que justifique la relación causa-efecto entre dicho rayón o supuesto golpe y la avería sufrida, ni fotografías, ni explicación técnica alguna que permita verificar esa conclusión.
De conformidad con el Real Decreto Legislativo 1/2007, durante el periodo de garantía corresponde al vendedor acreditar que la falta de conformidad se debe a un uso indebido o a daños externos imputables al consumidor. Una afirmación genérica de “golpe en pantalla”, sin informe técnico completo ni pruebas objetivas, no resulta suficiente para excluir la garantía legal.
Por todo ello, solicito formalmente:
Copia íntegra del informe técnico emitido por el servicio técnico.
Fotografías y documentación en las que se base la conclusión de daño externo.
Explicación técnica detallada que justifique que dicho daño es la causa directa de la avería y que el mismo es posterior a la compra.
En ausencia de dicha acreditación, reitero mi solicitud de que se proceda a la reparación del terminal en el marco de la garantía legal vigente, o en su defecto a una solución equivalente conforme a la normativa de consumo.
Adjunto fotografías del teléfono, una de ellas justo antes de enviárselo, y otra hoy, recién recibido. En ambas lo máximo que se puede apreciar es un pequeño rayón que, como digo, ya estaba cuando lo compré y además nunca ha impedido su funcionamiento.
Quedo a la espera de su respuesta y, de no alcanzarse una solución satisfactoria, me reservo el derecho a acudir a los organismos de consumo competentes.
Un saludo cordial,
Álvaro Santos