A la atención del Departamento de Atención al Cliente de Allzone (si es que aún existe):
Me dirijo a ustedes para expresar mi más absoluta estupefacción ante la gestión —o más bien, la ausencia de ella— de mi pedido #761763993 o 495472, hay dos números y no se cual es el realmente importante, realizado por un importe de 1.078,00 €.
Según su propio compromiso contractual, la fecha de entrega estaba estipulada entre el 21/01/2026 y el 26/01/2026. Hoy, 26 de enero, no solo no he recibido el producto, sino que me encuentro ante un "silencio administrativo" que roza lo delictivo.
He intentado contactar con su servicio de atención al cliente en más de 10 ocasiones por vía telefónica, obteniendo como única respuesta el vacío. Asimismo, mi mensaje consultando el estado del envío ha sido ignorado con una eficiencia admirable. Para mayor gravedad, en este preciso instante, su página web se encuentra fuera de servicio (error DNS), lo cual, unido a su falta de respuesta, genera una apariencia de desamparo total para el consumidor.
Les recuerdo que, según el Real Decreto Legislativo 1/2007 (Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios), específicamente en su Artículo 66 bis, el empresario debe entregar los bienes sin demora indebida y en el plazo comunicado. Su incumplimiento me faculta para resolver el contrato de forma inmediata.
Además, su falta de comunicación vulnera el Artículo 21 de la misma ley, que les obliga a proporcionar una atención al cliente eficaz y a responder a las quejas en el plazo más breve posible.
POR TODO ELLO, SOLICITO:
La entrega inmediata y verificable del producto.
O, en su defecto, el reembolso íntegro e inmediato del importe abonado (1.078,00 €).
Espero sinceramente que la caída de su web sea un fallo técnico y no una huida hacia adelante. Tomen esto como el último paso antes de que proceda a la retrocesión del cargo por fr**de través de mi entidad bancaria (BBVA) y a la correspondiente denuncia ante la Agencia Catalana del Consumo y las autoridades competentes.
Quedo a la espera de una respuesta que esté a la altura de la legalidad vigente, aunque visto lo visto, mis expectativas son razonablemente bajas.