Por medio del presente escrito quiero manifestar mi disconformidad y presentar reclamación en relación con la tarjeta de pago aplazado que contraté con su entidad.
La contratación de dicha tarjeta se realizó con el único objetivo de poder aplazar determinadas compras de forma puntual. En el momento de la contratación, que se llevó a cabo mediante llamada telefónica y posteriores firmas a través de la aplicación, se me indicó que tendría que abonar una cuota mensual aproximada de 100 euros y que se aplicarían intereses. No obstante, en ningún momento se me explicó de forma clara, comprensible y detallada el alcance real de dichos intereses ni el impacto económico que tendrían sobre la deuda.
Jamás se me informó, ni fui consciente, de que los intereses aplicados pudieran suponer prácticamente la mitad de la cantidad abonada mensualmente, ni de que el sistema de amortización hiciera que la deuda apenas disminuyera e incluso aumentara con el paso del tiempo.
Hace ya algunos años realicé una reclamación al comprobar que la cuota resultaba desmesurada, ya que se me cargaba una cantidad fija mensual y, adicionalmente, unos intereses muy elevados. En aquel momento, tras hablar con el responsable de mi oficina bancaria, se me indicó que dicha situación era “normal” en este tipo de productos, por lo que acepté continuar en esas condiciones.
Sin embargo, en la actualidad compruebo con preocupación que, a pesar de realizar los pagos mensuales de forma constante, la cantidad adeudada no solo no disminuye de manera proporcional, sino que en ocasiones incluso se incrementa, lo que considero claramente abusivo y contrario a una información transparente y adecuada al consumidor.
Considero que en el proceso de contratación no se cumplió con el deber de información clara, suficiente y comprensible, especialmente teniendo en cuenta la complejidad del producto y el elevado coste financiero asociado al mismo.
Por todo lo anterior, solicito una revisión detallada de las condiciones aplicadas a mi tarjeta, así como una explicación clara del cálculo de intereses y amortización, y me reservo el derecho a acudir a las instancias oportunas si no se ofrece una solución satisfactoria.
Quedo a la espera de su respuesta.