El 20/08 del año pasado contacté con mi mutua, ASISA, para preguntarles dónde podía hacerme una polisomnografía domiciliaria. Me derivaron a Linde CC Spain, supuestamente la única empresa que ofrece este servicio. Desde entonces hasta hoy, 31/01/26, sigo esperándola...
La gestión está siendo extremadamente lenta, errática y agotadora: correos sin respuesta, respuestas tardías e incompletas, petición reiterada de documentos ya enviados varias veces y ningún teléfono de contacto para hablar con alguien. Una atención al cliente claramente nefasta.
Así es como trabaja Linde CC, y estos son los centros con los que colabora una mutua como Asisa, con la que también resulta difícil realizar cualquier trámite con agilidad. A esto se suman oficinas de atención al cliente que no mejoran, precisamente, la situación: atención pobre y deficiente que muy a menudo no sabe dar respuesta a lo que se les pide.
Todo esto sucede mientras las mutuas aumentan las cuotas, con la única y clara intención de dificultar el acceso a la atención médica a quienes realmente la necesitan y favoreciendo así un modelo que parece más orientado a seleccionar clientes sanos que a cuidar a las personas.
No es solo una mala experiencia individual. Es una forma de funcionar que debería hacernos reflexionar seriamente sobre el modelo de salud privada que estamos normalizando. En definitiva, una vergüenza más para nuestro país.