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¿Qué hacer con el IRPF de un fallecido?

19 junio 2015
Renta

Cuando fallece un familiar hay que realizar muchos trámites y papeleos: asegúrate de que no pasas nada por alto, por ejemplo, su declaración del IRPF. Cobrar lo que le debe Hacienda no siempre es tarea sencilla: mira lo que hay que hacer.

Los herederos deben ocuparse del IRPF del fallecido

La declaración del IRPF que presentamos cada año sirve para ajustar cuentas con Hacienda respecto al año o "ejercicio fiscal" anterior: es decir, en 2020 se presenta la declaración correspondiente al ejercicio fiscal 2019 y el año que viene nos tocará presentar la del ejercicio 2020, actualmente en curso.

Por otro lado, cuando una persona fallece, sus herederos están obligados a ocuparse del IRPF que tuviera pendiente. Es decir, que si perdiste un familiar el año pasado, ahora debes ocuparte de su declaración por los meses de 2019 en que estuvo vivo. Y si lo has perdido este año 2020 pero no llegó a presentar su declaración de 2019, tendrás que ocuparte del IRPF del ejercicio 2019 completo y nuevamente, el año que viene, del IRPF de los meses de 2020 en que aún estuvo vivo.

¿Cómo se hace? ¿Qué pasa si el fallecido llegó a presentar la declaración con resultado "a devolver" y aún no le habían ingresado el dinero? ¿Y si le había salido "a pagar"? Vamos a repasar qué es lo que tienen que hacer los herederos.

¿Cómo declaran los contribuyentes fallecidos?

1. No cierres la cuenta

Tanto para pagar el IRPF que corresponda como para solicitar la devolución a la que quizás se tenga derecho, hay que mantener abierta una cuenta bancaria de la que el fallecido fuera titular.

Mantenla abierta hasta que se realicen todos los pagos si es que eliges fraccionar el IRPF, o hasta que Hacienda proceda a la devolución, si la declaración sale a devolver. Una vez hecho eso (y habiéndote asegurado de que la cuenta ya no es necesaria por otras razones al margen de la declaración de la renta) podrás cerrar o cambiar la titularidad de la cuenta en cuestión.

Si el fallecimiento se produjo este año y el fallecido llegó a presentar la declaración del año pasado, deja que las cosas sigan su curso y recuerda que tendrás que ocuparte de la declaración del ejercicio en curso, luego necesitarás la cuenta abierta hasta la campaña del año que viene.

2. Comprueba la obligación de declarar

Comprueba si el fallecido estaba obligado a declarar y si no lo estaba, presenta la declaración solo si al hacerla resulta a devolver.

Para hacer tus comprobaciones lo ideal es que accedas al perfil del fallecido en Renta Web, en la página de la Agencia Tributaria, usando los siguientes medios de identificación:

  • El DNI del fallecido.
  • El resultado de una casilla de la declaración del ejercicio anterior cuyo número cambia cada año; para la Renta 2019, se trata de la casilla 505 de la declaración de 2018.
  • El IBAN de la cuenta del fallecido que vayas a usar en tus gestiones con Hacienda, si es que el fallecido no había presentado declaración el año anterior.

Además, dado que hay muchos datos que Hacienda quizás no conozca y tengan importancia al declarar, lo ideal sería que pudieras consultar todos los papeles del fallecido con trascendencia fiscal (por ejemplo, facturas de gastos hechos en viviendas que tuviera puestas en alquiler, etc.).

3. Ten en cuenta la declaración de la unidad familiar

A cuenta del fallecido siempre hay que presentar una declaración individual que cubra el periodo transcurrido entre el 1 de enero y la fecha del fallecimiento (el ejercicio fiscal siempre es más corto que el año natural, salvo que el fallecimiento tuviera lugar el 31 de diciembre), 

Si el fallecido formaba parte de tu unidad familiar, tú y los restantes miembros de la unidad familiar tenéis dos opciones: presentar cada uno su declaración individual o presentar una declaración conjunta, excluyendo las rentas del fallecido.

4. Haz figurar los importes adecuados

En la declaración del fallecido, algunas rentas y conceptos se tienen que reducir en proporción al número de días del ejercicio que pasó vivo, mientras que otros se computan enteros. Vayan algunos ejemplos:  

  • Los límites que marcan la obligación de declarar, el mínimo personal y el mínimo familiar por descendientes que correspondieran al fallecido, así como las reducciones por trabajo, el dinero que invirtiera en compra de vivienda susceptible de deducción y las aportaciones que hiciera al plan de pensiones, se computan íntegramente, no se prorratean.
  • Sin embargo, si tenía inmuebles no alquilados distintos a la vivienda habitual (por ejemplo, una casa en la playa o una finca de recreo), el rendimiento ficticio que obligatoriamente se declara por esta clase de inmuebles (el 2 o el 1,1% de su valor catastral, según los casos) se prorratea por los días de 2019 en que vivió.

Sírvete de nuestra Guía Fiscal OCU en su versión general o foral para conocer todos estos detalles y hacer los cálculos del modo correcto y más ajustado posible.

5. Gestiona la obtención de la devolución

Si la declaración del fallecido sale a devolver pero Hacienda tiene constancia del fallecimiento (lo normal es que lo sepa en cuanto cruce datos con otros organismos y registros) para que no retenga el dinero, los herederos tendrán que presentar una serie de documentos en persona o a distancia, en la sede electrónica de la Agencia Tributaria.

IRPF Herederos

Los documentos varían un poco según cuál sea el importe de la devolución:

  • El impreso H-100 disponible en la Sede electrónica de Hacienda (www.agenciatributaria.gob.es).
  • El certificado de defunción.
  • El Libro de Familia completo.
  • El certificado del Registro de Últimas Voluntades.

Para importes iguales a 2.000 euros o menos, se piden también estos documentos:

  • El testamento (sólo si figura en el certificado de últimas voluntades).
  • Certificado bancario de titularidad de la cuenta a nombre de quienes vayan a cobrar la devolución.

  • Autorización escrita y firmada con fotocopia del DNI de todos los herederos si se desea que la devolución se abone a uno solo.

Para importes superiores a 2.000 euros:

  • El testamento o acta notarial de declaración de herederos.
  • Justificante de haber declarado el importe de la devolución en el Impuesto de Sucesiones.
  • Si hay varios herederos y eligen cobrar por transferencia, certificado bancario de titularidad de la cuenta a nombre de todos ellos o poder notarial a favor del que designen para recibirla.
  • Justificación de la presentación del impuesto sobre sucesiones, en el que deberá estar incorporado como derecho el importe de la devolución tributaria reconocida al fallecido, que será solo del 50% si el fallecido estuviera casado en régimen de gananciales (Hacienda considera que la mitad de la devolución corresponde al cónyuge viudo y el otro 50% a los herederos). Si no se incluyó el importe de la devolución en la declaración del Impuesto de Sucesiones, tendrás que hacer una declaración complementaria para poder cobrarla.