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El dióxido de titanio tiene los días contados

Se prohibirá su uso como aditivo a partir de 2022

La propuesta de la Comisión Europea de prohibir el uso del dióxido de titanio como aditivo alimentario ha recibido los votos positivos de los Estados miembros de la UE. Es de esperar que la nueva normativa entre en vigor a principios de 2022.

02 noviembre 2021
dioxido de titanio

Un aditivo muy usado

El dióxido de titanio (E-171) es un aditivo muy frecuentemente empleado en la industria alimentaria  por sus propiedades blanqueantes y opacitantes, por lo que no es raro encontrarlo en la lista de ingredientes de golosinas, productos de chocolate, galletas y chicles, así como en complementos alimenticios.

La EFSA considera que no es seguro

Sin embargo, esta sustancia está considerada como potencialmente peligrosa: la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria, EFSA, tras evaluarlo, determinó hace unos meses que el uso de E-171 no era seguro, ya que los datos existentes no permiten descartar su genotoxicidad, por lo que no puede establecerse una ingesta diaria admisible (IDA). Indican que no supone un riesgo inminente para la salud, pero recomiendan que se evite su uso.

Las conclusiones de la EFSA no sorprendieron: desde hace tiempo se cuestiona la seguridad de este aditivo, cuyo uso, como el del resto de colorantes alimentarios, es prescindible.

OCU solicitó que se prohibiera su uso

En OCU hemos mostrado reiteradamente nuestra preocupación por el uso de esta sustancia en alimentación, pidiendo la retirada de la autorización del uso del dióxido de titanio como aditivo alimentario.

No hay motivos para usar el dióxido de titanio: solo tiene una función estética, sin que haya ninguna razón técnica que avale su necesidad y su seguridad no está demostrada, como confirma el informe publicado por la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) publicado el pasado mes de mayo.

Además, en nuestro estudio sobre nanomateriales en productos alimentarios, detectamos la presencia de nanopartículas de E-171 en golosinas y dulces (recordemos la incertidumbre sobre el efecto en la salud de la ingesta de estas diminutas partículas). 

¿Qué pasará ahora?

El Parlamento y el Consejo Europeo deben dar su opinión (que previsiblemente irá en la misma línea) sobre la nueva norma.

Este nuevo reglamento entraría en vigor en 2022. A partir de ahí, los fabricantes tendrán un periodo de transición para reformular sus productos evitando este aditivo en la composición. Una vez transcurrida esta moratoria, dejaremos de ver en el mercado alimentos que incluyan el E-171 en la lista de ingredientes.

Aditivos, cuantos menos, mejor

Sin ánimo de caer en la quimiofobia, desde OCU insistimos en evitar recurrir a los aditivos que no sean necesarios. Los colorantes como este E-171 son un buen ejemplo de aditivo innecesario. Incluso aunque no hubiera ninguna duda acerca de sus posibles riesgos, su uso es completamente prescindible. Sin embargo, hay muchos otros aditivos que sí se deben utilizar, son necesarios o incluso imprescindibles para garantizar la seguridad de algunos alimentos.

No te dejes engañar: infórmate sobre los aditivos, sobre su conveniencia y seguridad en nuestra completa base de datos

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