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Orujo de oliva: aceite contaminado que debes evitar

Rastreamos la presencia en alimentos de MOSH y MOAH, dos sustancias tóxicas derivadas del petróleo, y comprobamos que estos químicos de uso industrial están presentes en productos como el aceite, en especial el de orujo de oliva: lo denunciamos, pidiendo a AESAN la retirada de los lotes en los que detectamos niveles excesivos de MOAH. En general, recomendamos no utilizar este tipo de aceite y optar por el aceite de oliva refinado. Además, insistimos en la necesidad de que se regule la presencia de esos contaminantes en productos de uso común.

25 marzo 2026
aceite

MOSH y MOAH: dos contaminantes tóxicos

Los hidrocarburos de aceites minerales (MOH) son impurezas tóxicas derivadas de aceites minerales, estos compuestos químicos proceden principalmente del refinado del petróleo, y según su estructura química pueden ser hidrocarburos saturados de aceite mineral (MOSH) e hidrocarburos aromáticos de aceite mineral (MOAH). 

Estas sustancias tienen muchos usos industriales… pero en  ningún caso deberían llegar a nuestro plato, ni a nuestro organismo. Sin embargo, hemos comprobado que sí están. ¿Cómo es posible?

MOSH y MOAH se usan en procesos industriales. Están en envases y materiales en contacto con alimentos, como cartón reciclado, tintas de impresión, adhesivos... También pueden producirse contaminaciones en el transporte y almacenamiento, migración desde materiales, contaminación cruzada. El hecho cierto es que estos aceites minerales pueden contaminar alimentos cotidianos (aceite, bollería, pan, galletas…). Algunos de estos compuestos son potencialmente tóxicos o cancerígenos y, sin embargo, no existen límites legales claros ni controles suficientes en Europa. 

¿Cuál es su riesgo?

  • Los MOSH se acumulan en el organismo, especialmente en hígado y el bazo, así como en los tejidos y el sistema linfático.
  • Los MOAH, por su parte, son agentes carcinógenos (capaces de causar cáncer) y genotóxicos (capaces de causar daño en el ADN).

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) considera que los niveles actuales de exposición a MOSH no suponen un riesgo para la salud, pero hay otros estudios que sí llaman la atención sobre el potencial riesgo de estos compuestos, al acumularse en el organismo. Sobre los MOAH las directrices son más contundentes: está claro que su presencia en alimentos no es deseable, no hay una ingesta tolerable y evitarlos supone una prioridad sanitaria, pero a día de hoy desde las autoridades europeas simplemente se han facilitado unas recomendaciones sobre sus concentraciones máximas.

aceites almazara

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Un estudio en 65 alimentos: ojo al orujo

Sabemos que son los alimentos con mayor contenido graso los que tienden a acumular más estos residuos, que llegan a nuestra boca (y a nuestro organismo) a través de los aceites vegetales, el chocolate o los cereales.

El estudio sobre MOSH y MOAH se centra en 65 productos de alimentación: aceites de orujo de oliva, aceites de oliva, productos de panadería y bollería tanto envasada como ya horneada en los puntos de venta, dando prioridad a los productos con chocolate. No es la primera vez que rastreamos su presencia: en 2018 ya lo hicimos. Desde entonces la situación ha mejorado en algunos casos, y la presencia de MOSH y MOAH se ha reducido en productos que entonces fueron problemáticos, pero en otros alimentos, como el aceite de orujola contaminación es generalizada. 

Para nuestro análisis,

  • Elegimos, por un lado, alimentos que la EFSA considera más propensos a ser una fuente de exposición.
  • Por otro, tuvimos en cuenta las alertas relacionadas con estas sustancias recogidas en los últimos años por la red de alertas alimentarias de la Comisión Europea (en el gráfico puedes ver que estas impurezas tóxicas suponen el 2% de las alertas de 2024 y 2025. Grasas y aceite, cacao, cereales y dulces están entre los productos más "sospechosos".

grafico aceite

Teniendo en cuenta todo ello, los 65 alimentos de nuestro estudio han sido:

  • 9 aceites de orujo de oliva.
  • 11 aceites de oliva 0,4º. 
  • 21 productos de bollería envasada con chocolate.
  • 12 productos de bollería con chocolate del lineal de horneados de supermercados. 
  • 12 productos de bollería salada del lineal de horneados de supermercados. 

El problema es el aceite de orujo de oliva

Los resultados revelan que, en general, no se detectan concentraciones cuantificables de MOAH ni en los diversos tipos de bollos con y sin chocolate, ni en el aceite de oliva.

En la mitad de las muestras del aceite de oliva refinado y 2 de las 24 muestras de bollería a granel (del lineal de horneados) hay una concentración de MOSH superior a la recomendable, con valores por encima de 15 mg/kg en aceite y de 9 mg/ kg en bollería.

En el aceite de orujo de oliva, en cambio, todas las muestras superan los máximos recomendables de MOSH y de MOAH. Ante este caso de contaminación hemos denunciado ante AESAN los lotes implicados urgiendo a su retirada del mercado. 

El aceite de oliva, mejor refinado: evita el de orujo

El aceite de orujo de oliva se usa normalmente para freír, por su precio más económico y duración.

Este aceite se obtiene a partir de los restos del aceite de oliva virgen: pieles, partes de huesos y resto de aceite que no ha podido ser extraído. Del orujo residual se extrae el aceite con disolventes orgánicos, luego ese aceite se refina y se mezcla con otros aceites de oliva.  Durante este proceso el aceite de orujo se puede contaminar con aceites minerales tóxicos; por eso desaconsejamos su consumo mientras no se revise y corrija ese aspecto. Hasta entonces, lo mejor es que elijas preferente aceite de oliva refinado para realizar tus frituras. 

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Urge evitar la contaminación con los aceites minerales tóxicos

Los datos del estudio son muy reveladores. Desde OCU, con ellos en la mano:

  • Pedimos que retiren urgentemente los productos contaminados, como los lotes de aceite de orujo de oliva implicados en el estudio. Así lo hemos notificado a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), instando a que proceda a la inmediata retirada del mercado de todos los aceites de este tipo por el riesgo que supone para la salud de los consumidores.
  • Solicitamos también que se investiguen las causas de que haya productos contaminados con estas impurezas tóxicas: se requiere un estudio detenido de los procesos, lubricantes y materiales en contacto para detectar con precisión dónde y por qué razón se producen las contaminaciones.
  • Insistimos en que es urgente que se apruebe la normativa común europea que fije unos niveles máximos autorizados de aceites minerales. La propuesta normativa lleva en desarrollo desde finales de 2023, pero por el momento disponemos solo de valores orientativos, objetivos de reducción y criterios de actuación como el de AESA, que en un documento de octubre de 2025 respaldaba medidas temporales como la retirada de productos del mercado cuando se superen ciertos límites de concentración.

5 consejos para minimizar riesgos

Hasta que eso sea una realidad, recomendamos a los consumidores: 

  • Limitar el consumo de alimentos grasos envasados en cartón o papel impreso, pues la migración desde los envases y sus tintas y adhesivos es una de las principales fuentes.
  • En casa, traspasar productos grasos susceptibles de contaminación (galletas con chocolate, bollería) a recipientes limpios de vidrio o cerámica para almacenarlos. 
  • Evitar calentar alimentos en su envase original si es cartón o papel o tiene tintas.
  • Pasar los platos preparados de sus envases originales a recipientes de vidrio para calentarlos en el microondas.
  • En cualquier caso, variar la dieta y también las fuentes de grasa: dado que el “impacto” depende de concentración y frecuencia de consumo, diversificar reduce la exposición repetida a una misma fuente.  
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