Noticia

¿10% menos de azúcar, grasas saturadas y sal en alimentos procesados? No del todo cierto

El Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social ha firmado 20 convenios con 398 empresas alimentarias y de bebidas para reducir una media del 10% de azúcar, grasas saturadas y sal en sus productos procesados. OCU lleva años pidiendo una reformulación en estos alimentos para que fueran más saludables y aunque nos parece un avance, se queda corta. Te decimos por qué. 

23 enero 2019
Reducir grasas, azúcar y sal en alimentos procesados

Era necesario una reformulación de los alimentos procesados para mejorar la salud de la población y reducir la tasa de obesidad que en España se ha duplicado en las últimas dos décadas.

El acuerdo al que el Gobierno ha llegado con 398 empresas alimentarias y en donde se reducirá de aquí a 2020 una media del 10 % el contenido de azúcar, grasas saturadas, y sal es bueno pero no del todo. Se trata de una iniciativa que OCU lleva años solicitando y lamentamos que ese 10 % de reducción como mínimo no sea en general para todos los productos, sino solo para algunos.

Un 10% que se queda corto

La realidad es que aún siendo una buena noticia porque se advierte cierto avance no se consigue el cambio radical y definitivo que pedíamos para hacer más saludables los alimentos procesados.

Aunque en el comunicado publicado por los medios se habla de una reducción media del 10 % de azúcar, sal y grasas, en la práctica y leyendo la documentación presentada sobre el Plan, vemos que no será del todo así. Mira en lo que se queda ese 10%.

  • Reducción de azúcar
    • Se establece una reducción del 10% en yogures o leches fermentadas, azucaradas, con sabores o frutas.
    • Esta reducción solo alcanza el 3.5% en un flan de huevo o un 6% en unas natillas.
    • Algo similar pasa con los productos de bollería, galletas, helados infantiles a base de agua, o salsa de tomate ketchup donde la reducción se queda solo en el 5%, todos ellos alimentos con una gran cantidad de azúcar y cuya reformulación debería haber sido, al menos también de ese 10%.
    • Bebidas refrescantes solo se habla de reducción del 10% en bebidas de lima limón, sin extender la reformulación al resto de productos.
    • En los cereales de desayuno solo se contempla la reducción del 10% en cereales de desayuno infantil con chocolate, sin extenderlo al resto de gama.
  • Contenido en sal
  • Los aperitivos salados o la salsa de tomate kétchup, se reduce un 5 % de sal y las cremas de verduras un 6,7%.
  • Reducción de grasas saturadas
  • Se reduce solo el 5% las galletas, las rosquillas (tipo Donuts), o los bollos con pepitas de chocolate, entre otros.

Oportunidad perdida

Es una pena haber perdido la oportunidad de no establecer ese 10 % de reducción como un mínimo para todos los productos, no solo unos cuantos, y que este 10 % represente un primer paso para seguir reformulando y mejorando la calidad nutricional de los alimentos procesados. Es necesario seguir disminuyendo el contenido de azúcares, grasas saturadas y sal de forma gradual.

Esperamos que la reducción de azúcar no signifique sustituirlos por edulcorantes, ya que el objetivo es habituar al consumidor a sabores menos dulces. Y también que la firma de estos convenios sea de obligado cumplimiento para todas las empresas firmantes. Estamos acostumbrados a que surjan convenios o acuerdos que suenan muy bien pero que en la práctica no sirven para nada. Véase el código PAOS

Por lo tanto, para que se cumplan todos estos acuerdos es imprescindible realizar un seguimiento por parte de la AECOSAN. Desde OCU, como siempre, estaremos pendientes.