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Venta directa de alimentos

19 diciembre 2014
venta directa alimentos

19 diciembre 2014

Cada vez más consumidores eligen comprar directamente alimentos a sus productores, sin intermediarios. Una apuesta por la calidad, la confianza y la sostenibilidad. ¿Te interesa? Conócela y, por si quieres probarlo tú mismo, incluimos un listado de portales de venta directa.  

Del campo, a la mesa

¿Qué es la venta directa?

En esencia, se conoce así a la venta que un productor hace directamente al consumidor, ya sea en su propia explotación, en tiendas o mercados específicos o bien mediante sistemas de envío a distancia. También se considera como tal cuando la venta la hace un intermediario, siempre que sea sólo uno y sea de cercanía. Hay bastante confusión entre venta directa, venta local o de canal corto.

Venta directa y venta local coinciden muchas veces, pero no tiene por qué ser sinónimos: la percepción de entorno local tiene siempre algo de subjetivo. Algunos fijan un límite en distancia  (alrededor de 50km.), otros hablan también de proximidad cultural y contemplan la posibilidad de territorios más amplios que compartan unos rasgos e identidad común, como la comarca, la región histórica o la Comunidad Autónoma.

Pero también hay casos de venta directa que no es local: es el caso de productores que comercializan directamente su cosecha, pero la mandan a larga distancia, como es el caso de la venta de cajas de naranjas online o de plataformas de venta directa de productos (ecológicos o no) que tienen cobertura por buena parte de nuestro territorio.

Por otro lado, no deben confundirse con la venta directa otras situaciones, por ejemplo:

  • Una gran plantación que vende directamente a una cadena nacional de supermercados: aunque solo haya un paso del productor al consumidor, no se puede considerar canal corto.
  • Una gran superficie que vende productos locales, pues pese a la apariencia se trata de una venta con intermediarios convencional.
  • Los mercadillos de frutas y verduras que no hayan montado los propios productores,  pues los llevan minoristas cuya mercancía procede de canales tradicionales y no directos.

¿Sólo se comercializan productos ecológicos?

No. La confusión es comprensible, porque muchos de los consumidores que se acercan a este tipo de venta tienen también interés en que el producto tenga certificado ecológico, de modo que  ambas condiciones confluyen muchas veces. Pero puede darse perfectamente que un productor local venda directamente una producción de tipo convencional.  No obstante,  es cierto que muchas iniciativas de venta directa ponen el acento en que sus partícipes estén comprometidos con técnicas de agricultura sostenible y que en sus fincas se respetan los derechos sociales de los trabajadores.

¿Es más barato? 

No necesariamente, y no siempre. Eliminar los intermediarios no supone que desaparezcan todos los gastos de comercialización y sí que implican un extra de tiempo y esfuerzo. La organización e instalación de mercados tiene unos costes,  así como el transporte de las mercancías, que ha de asumir el productor y repercutir, por tanto, en la mercancía.

Cuando vamos a comprar a una granja sí que el productor puede vender a un precio más económico, pero hemos de contar entonces con nuestro gasto de desplazamiento. Y en otras fórmulas de  compra directa, como la compra online o los grupos de consumo, las necesidades logísticas también encarecen el precio final.  Además, hay que añadir que los productores que vendan directamente han de resolver trámites burocráticos y obtener permisos, que en el caso de los productos transformados o de origen animal no siempre son fáciles de conseguir.

¿Qué ventajas tiene la compra directa para el consumidor?

  • Obtiene un producto del que conoce mejor su origen, su historia y con cuyo productor se establece una relación de confianza.
  • Como en muchos casos la oferta se centra en productos estacionales, recién cosechados y que no han pasado por cámaras, la calidad y el sabor suelen ser óptimos. 
  • Gracias a la proximidad, se reduce el impacto medioambiental del transporte.
  • Por otro lado, el apoyo a la economía local tiene repercusiones positivas indiscutibles: ayuda a sostener trabajos, favorece una remuneración más justa del trabajo agrario, fortalece los vínculos comunitarios y permite entender y apreciar mejor un sector como el primario, del que a menudo no se entiende la complejidad y los problemas que afronta.

¿Es más sostenible consumir productos de venta directa local?

La sostenibilidad depende de muchos factores.

  • El transporte es uno de ellos: si se reduce la distancia, la huella de CO2 baja.
  • El tipo de producción, almacenamiento o distribución también influye a la hora de valorar lo sostenible es un producto. 
  • Además muchos productores de venta directa están comprometidos con modelos de producción orgánica.

¿Sustituye la venta directa a la convencional?

Ambos son modelos complementarios, que ofrecen alternativas distintas y que no tienen necesariamente que competir o enfrentarse. Los minoristas e intermediarios también aportan un valor y un servicio que no es cuestión de desdeñar. Además, con la oferta presente, en España es difícil abastecer nuestra despensa exclusivamente por este medio. 

No obstante, a nuestro juicio la venta directa, es una importante innovación que contribuye a un mercado más transparente y aporta productos menos anónimos, en los que se refuerza la satisfacción del consumidor y en los que puede intervenir más para que se adapten a sus necesidades.


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