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Barritas para adelgazar: poco recomendables

03 abril 2017
barritas

03 abril 2017
Se acerca el buen tiempo, y para muchos, las prisas para perder unos kilos y lucir mejor. Hay muchas dietas, muchos sistemas para adelgazar, y uno de los clásicos es recurrir a sustitutivos de comida, como las famosas barritas. Pueden ser una solución ocasional, un día... pero no es buena idea recurrir a ellas de manera habitual.

¿Sustituir la comida?

¿Quieres perder peso? La clave para adelgazar está en reducir la ingesta calórica y aumentar el gasto energético: es decir, ajustar la dieta optando por dar prioridad a los alimentos frescos y sobre todo de origen vegetal o por raciones más pequeñas y, al mismo tiempo, incrementar el ejercicio físico. En otras palabras, comer mejor y moverse más.

Hay quien quiere adelgazar pero se resiste a cambiar sus hábitos alimentarios, tener que comprar alimentos frescos y cocinarlos de forma más sana... Y buscan otras soluciones que les faciliten la vida, por ejemplo, los sustitutos de comida, que, a priori, aportan todo lo necesario para adelgazar asegurando en cada comida un aporte de nutrientes y sin complicarse.

Pueden funcionar... en algunas condiciones

Recientemente la norma que regula las alegaciones nutricionales ha hecho una actualización en lo que respecta a estos productos "sustitutivos de comidas para el control de peso": la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha establecido que hay una relación causa/efecto entre la ingesta de estos productos sustitutivos y el mantenimiento y la pérdida de peso (dentro de una dieta de bajo valor energético), y por eso permite que se usen afirmaciones como:

“La sustitución de una comida al día por un sustitutivo de la comida en una dieta baja en calorías contribuye a mantener el peso después de la pérdida de peso”.

“La sustitución de dos de las comidas principales del día por un sustitutivo en una dieta baja en calorías ayuda a perder peso”.

Pero para poder usar una de estas declaraciones es preciso que:

  • El contenido energético no sea inferior a 200 kcal ni superior a 400 kcal por comida (a partir de septiembre de 2019, el contenido máxoimo será 250 kcal por comida).
  • La energía obtenida de la grasa no puede superar el 30% del total del valor energético aportado.
  • Las proteínas deben aportar entre el 25% y 50% del valor energético del producto.
  • El sustituto debe proporcionar al menos el 30% de las cantidades de los valores de referencia de nutrientes de vitaminas y minerales por comida.
  • Además, debe informarse de la importancia de mantener una adecuada ingesta diaria de líquidos y de que los productos sustitutivos deben tomarse como parte de una dieta baja en calorías, en la que es preciso contar con otros alimentos.

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