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Bono social: ya tenemos el borrador

04 mayo 2017
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04 mayo 2017

En pocas semanas se aprobará el nuevo Reglamento del bono social. El Ministerio ya ha dado a conocer el borrador de la norma, con lo que ya tenemos información sobre la necesaria reforma... OCU da su valoración y recuerda que aún quedan asuntos pendientes para garantizar que accedan al bono quienes tienen derecho y poner coto a la pobreza energética.

El Bono Social nació como un parche para paliar los efectos de las continuas subidas del precio de la luz, pero era claramente insuficiente: la ausencia de definición de la figura de  "consumidor vulnerable", la falta de información sobre los requisitos, etc. hacía que muchos potenciales beneficiarios no tuvieran acceso a él y pasaba por alto algunos problemas más graves asociados a la pobreza energética y los cortes de suministros. Idealmente, la anunciada reforma del bono social debería poner fin a esos problemas. El nuevo Reglamento será aprobado en pocas semanas, y el Ministerio, que ya facilitó información hace unos días, ha hecho público el borrador: ¿cuáles son las novedades del nuevo bono social, según el borrador?

¿Quién puede acceder al Bono Social?

Se han creado tres tipos de categorías de beneficiarios del bono social, con diferentes requisitos de acceso. El IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples) es el indicador básico que se usará para determinar los umbrales de renta de las diferentes categorías. Los umbrales pueden modificarse en algunas circunstancias (en caso de minusvalía, por ejemplo).

  • Los consumidores vulnerables. Se consideran así las unidades familiares sin menores que tengan una renta anual inferior o igual a 1,5 veces el IPREM. También las unidades familiares donde haya un menor y cuyos ingresos no superen dos veces el IPREM. En el caso de hogares con dos menores, el límite se fija en 2,5 veces el IPREM.
  • Se crea una categoría de hogares vulnerables severos que tienen unos niveles de renta inferiores, que se establecen en el 50% de los límites establecidos para cada categoría de consumidor vulnerable (o sea, 0,75 veces el IPREM si no hay menores, el IPREM en caso de que haya un menor y 1,25 veces el IPREM con dos o más menores.
  • Se crea una categoría de hogares vulnerables severos en riesgo de exclusión social. Son hogares en los que la administración local o autonómica decide intervenir, contribuyendo con el 50% del coste de ese suministro.

Además se mantienen como beneficiarios 

  • Las familias numerosas, como hasta ahora, sin límite de renta, aunque serán considerados consumidores vulnrables severos solo si su renta anual es menor o igual a 2 veces el IPREM.
  • Hogares con todos los integrantes pensionistas que perciban la cuantía mínima vigente. Si no superan el IPREM serán considerados hogares vulnerables severos.

En todos los casos, en hogares con colectivos especiales (discapacidad superior al 33%, víctimas de terrorismo o violencia de género), el punto de corte se amplía en 0,5 veces el IPREM.

Consulta aquí el IPREM para 2017

¿Quiénes quedan fuera? 

Hay dos categorías de antiguos beneficiarios del bono social que quedan fuera en la propuesta de borrador.

  • Los consumidores con una potencia contratada inferior a 3 kW.
  • Los hogares con todos los miembros en paro.

Además, los hogares con pensiones mínimas deberán también revisar su solicitud, al indicar ahora que todos los miembros del hogar deben cumplir esta condición. 

Ambas categoría de antiguos beneficiarios perderán el beneficio a los 6 meses de la entrada en vigor de la nueva norma, a no ser que puedan acogerse a algunos de los requisitos para ser considerados consumidores vulnerables.

En la práctica, habrá muchos más consumidores que ahora se benefician del Bono Social que quedarán fuera, ya que será necesario solicitarlo cada año... un engorroso trámite adicional que puede dejar fuera del sistema a consumidores de algunos colectivos.

¿Cuáles serán los beneficios?

Como hasta ahora, el Bono Social supondrá un descuento del 25% de la factura de electricidad, que sube hasta el 40% en el caso de los consumidores vulnerables severos. Los consumidores identificados como en riesgo de exclusión social tendrán la factura gratuita.

Los hogares con Bono Social alargarán de 2 a 4 meses el periodo en el que su comercializadora podrá iniciará el proceso de corte de suministro en caso de impago (este proceso se interrumpirá en caso de consumidores vulnerables severos en en riesgo de exclusión social).

Este descuento del Bono Social solo será aplicable a un consumo mensual básico que se asignará a cada tipo de hogar: el exceso sobre esa cifra se factura a un precio normal. Esta es una de las medidas más controvertidas, pues merma en parte la ventaja de agunos hogares. Los límites son

Límites anuales (prorrateo mensual) del Bono Social
Unidad familiar sin menores 1200 kWh/año
Unidad familiar con un menor 1680 kWh/año
Unidad familiar con dos menores 2040 kWh/año
Familias numerosas 3600 kWh/año
Pensionistas 1680 kWh/año

Consumidores más protegidos

 La norma incluye también algunas mejoras aplicables a todos los consumidores:

  • Antes de iniciar el proceso de corte de suministros los impagos deberán reclamarse mediante comunicaciones fehacientes (hasta 3 comunicaciones). No podrá cortarse el suministro hasta que hayan pasado dos meses de la reclamación fehaciente del pago (el plazo se extiende a 4 meses si el consumidor está reconocido como consumidor vulnerable).
  • La administración podrá acceder a la información de las interrupciones de suministro previstas con el fin de identificar hogares en riesgo de exclusión social.
  • Las comercializadoras deben informar a los clientes del derecho del cliente a acogerse al Bono Social (y también de la posible pérdida de este derecho si contratan en el mercado libre).
  • No podrá haber ninguna penalización por romper el contrato vigente para activar el Bono Social.

OCU propone mejoras

La reforma del bono social mejora la situación anterior, pero está lejos de beneficiar a los 4,5 millones de personas en situación de pobreza energética.

Desde OCU apuntamos algunas líneas de mejora en este borrador:

  • Deberían simplificarse las categorías de beneficiarios utilizando como referencia una renta per cápita y no por hogar. La especial protección de los hogares con menores, que OCU aplaude, puede estar correctamente atendida si se identifica estos hogares como “colectivos especiales” tal y como ahora ya se hace con otros.
  • Deberían eliminarse, o revisarse de manera crítica, los límites de consumo impuestos para los beneficiarios del bono social, pues el beneficio que supone se va a ver diluido por los rígidos límites del consumo mensual. Excepto para los hogares en riesgo de exclusión social, cuya factura será gratuita, en el resto de hogares la factura a pagar es lo suficiente importante pese al descuento, como para no dar pie al derroche. Los límites van a perjudicar especialmente a hogares sin gas natural, con calefacción eléctrica y con varios miembros.
  • Deberían simplificarse los trámites, para que sea posible identificar de forma automática a los beneficiarios del Bono Social, evitando el trámite de la renovación anual.
  • Por último, el beneficio para el colectivo en riesgo de exclusión social puede quedar en nada si no hay un compromiso por parte de la administración para identificar a estos colectivos. La falta de voluntad política o de presupuesto puede provocar grandes diferencias en la protección de los hogares en situación más crítica. 

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