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Luces de Navidad: elige bien y úsalas aún mejor

10 diciembre 2014
Luz navideña

10 diciembre 2014

¿Una Navidad sin luces? Inimaginable: estos son días luminosos, tanto fuera como dentro de nuestras casas. Son muchos los que recurren a guirnaldas, estrellas, bombillas de todo tipo. Blancas, azules, de colores... hay para todos los gustos: la única condición es que sean seguras.

12 consejos para un buen uso

  • Siempre es mejor utilizar luces con transformador, mucho más seguras al usar tensiones más bajas.
  • En el exterior usa solo guirnaldas adaptadas para un uso en exteriores (Grado de Protección IP44 o superior). Cuidado con los cables, aunque sean IP44, en caso de lluvia o nieve.
  • Si las bombillas no son LED, pueden alcanzar en superficie temperaturas bastante altas: asegúrate de que alrededor no hay ningún tipo de material inflamable (papel, fieltros, pajitas, ) en contacto con la lámpara.
  • Si la guirnalda ofrece la posibilidad de cambiar las bombillas, cambia inmediatamente las lámparas defectuosas, y hazlo siempre por otras del mismo tipo voltaje y potencias. Si no lo haces así, corres el riesgo de que las lámparas alcancen temperaturas muy elevadas (En algunos casos por encima de los 100 ºC). Si vas a cambiar una lámpara de la guirnalda, asegúrate de desenchufarla antes.
  • Antes de usar, comprueba que las lámparas están fijadas correctamente.
  • En guirnaldas antiguas, que ya han sido usadas, comprueba también antes de su instalación que los aislamientos están correctos (cables sin roturas, grietas o peladuras).
  • Nunca enchufes la guirnalda cuando está todavía en la caja.
  • Nunca conectes dos guirnaldas (una empalmada con otra), a no ser que estén especialmente diseñadas para ello.
  • Usa solo materiales plásticos para fijar las cadenas a los árboles, fachadas, ventanas, etc. 
  • Nunca cambies la forma constructiva de una guirnalda.
  • Nunca dejes la guirnalda desatendida, apágala mientras duermes o si te vas ausentar de la vivienda. 
  • Mucho cuidado: no dejes a los niños solos con las guirnaldas. No son un juguete, pero los colores llamativos e incluso las formas de algunas luces llaman mucho la atención de los pequeños, que pueden hacer un mal uso.