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Telefónica consigue que el Constitucional anule las multas por reclamaciones de Consumo

10 marzo 2015
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10 marzo 2015

La situación ya era mala: si reclamabas por un problema de Consumo, aunque "ganases" no veías un euro. Pero al menos a la empresa le caía una multa. Ahora la situación es terrible: a petición de Telefónica, el Tribunal Constitucional deja en el aire las sanciones. Por más que reclames no habrá multa. 

¿Te suena Telefónica? Seguro que sí. Quizás porque a través de Movistar consigue acumular miles de reclamaciones cada año (en nuestra Asesoría Jurídica compite con Orange por ese nefasto liderazgo). 

Muchas de esas reclamaciones acaban cogiendo el difícil camino de llevar el asunto a Consumo. Y de estas, algunas acaban ganando. Pero ¿qué es ganar? Hasta ahora era una triste victoria moral: la empresa era castigada con una multa, pero el consumidor no recibía ni un solo euro de indemnización. 

A esto se suma que las multas solían ser ridículas para empresas gigantescas (como aquellos 47.000 euros a Apple por violar la ley de garantías). 

Patético, ¿verdad? Pues las cosas están degenerando a toda velocidad. 

Telefónica se siente indefensa

Telefónica se ha dirigido al Tribunal Constitucional porque se sentía "indefensa". Y el tribunal que debe velar por la libertad, la igualdad y la justicia les ha dado la razón. 

Han declarado inconstitucional el artículo 50.1 del RD 1/2007 (texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios). 

¿Qué significa esto? Que el Constitucional nos empuja hacia un vacío legal en el que no hay multas para las empresas que se salten la ley.    

La Ley está mal hecha

La decisión del Constitucional se basa en que, con la Ley que tenemos, la empresa que comete un abuso no sabe de antemano cuánto le va a costar ese atropello al consumidor. Con la Ley que tenemos, la multa la decide la Administración y eso es una "violación del principio de legalidad sancionadora". 

Más allá del análisis jurídico, lo que resulta evidente es que nuestros gobernantes no son capaces de hacer una Ley que proteja de verdad a los consumidores. 

¿Cómo solucionamos este desastre?

Por muy lamentable que sea este episodio (y es de lo peor que podía pasar a los consumidores), más que llorar lo que proponemos es reaccionar. 

Lo que ha hecho el Constitucional es decir que la Ley estaba mal hecha. El vacío legal en el que estamos se soluciona modificando cuanto antes el artículo 50.1. Es un ocasión inmejorable para especificar las multas que sufrirán las empresas si abusan de los consumidores. 

Y hablamos de multas de verdad. No es serio fijar cifras que suponen una minucia para una multinacional pero la ruina para una pyme. Lo que se debe hacer es multar con un porcentaje del volumen total de negocio de la empresa infractora. 

Esta es la receta para defender a los consumidores. ¿Tendrán valor los gobernantes o les entrará flojera cuando llamen de las grandes corporaciones? Anímales a echarle coraje con este hashtag de Twitter: #ÉchaleMultas


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