Informe

VIH/sida: preguntas con respuesta

30 noviembre 2018
VIH-sida

30 noviembre 2018

Desciende el número de enfermos de sida, pero las nuevas infecciones por el VIH siguen sin reducirse. El problema es que muchas personas que viven con el VIH ni siquiera son conscientes de estar infectadas. La detección precoz es clave para frenar el avance del sida. 

¿Los tratamientos contra el sida son eficaces?

Los únicos medicamentos efectivos contra el sida son los antirretrovirales.
¿Cómo actúan? No destruyen el VIH, pero evitan que se reproduzca a costa de los linfocitos T4 del organismo, frenando así el desarrollo de la enfermedad, manteniendo activo el sistema inmune del paciente y prolongando su esperanza de vida. De hecho, dependiendo de la persona y de la fase de la enfermedad en la que se encuentre (cuanto más temprana mejor), son capaces de reducir el VIH hasta niveles casi indetectables: lo que se conoce como "carga viral 0".
Existen dos tipos fundamentales de antirretrovirales:

  • los inhibidores de la transcriptasa (la enzima que ayuda a convertir el ARN viral en ADN)
  • los inhibidores de la proteasa (la enzima necesaria para el “montaje” final de los nuevos virus)
Cada uno ataca al virus desde un determinado frente, por lo que su prescripción conjunta aumenta su efectividad. Es lo que se conoce como terapia combinada, el gran avance terapéutico en la lucha contra el sida de los últimos años. Claro que también se ha demostrado la enorme importancia de la “adherencia” al tratamiento: de poco sirve esta terapia combinada si luego el paciente no respeta las dosis y el horario de cada toma.

Hoy día, y a diferencia de lo que ocurría hace solo unos pocos años, se recomienda la administración de antirretrovirales a todas las personas con infección por el VIH diagnosticada, con independencia de su tasa de linfocitos T4 o de su carga viral. También, por supuesto, cuando la persona está ya en una fase sintomática. El objetivo del tratamiento es evitar la progresión de la enfermedad, disminuir la transmisión del virus y limitar el efecto nocivo sobre otros problemas de salud coexistentes.