Informe

VIH/sida: preguntas con respuesta

30 noviembre 2019
VIH-sida

Desciende el número de enfermos de sida, pero las nuevas infecciones por el VIH apenas se reducen. El problema es que muchas personas que viven con el VIH ni siquiera son conscientes de estar infectadas. La detección precoz es clave para frenar el avance del sida. 

VIH: ¿qué es? ¿cómo actúa? ¿cómo se transmite?

VIH son las iniciales del Virus de la Inmunodeficiencia Humana. Se trata de un retrovirus, lo que significa que, para reproducirse, necesita convertir su material genético (ARN) en ADN. Y esto lo hace parasitando un tipo de linfocito que hay en nuestro organismo, conocido como CD4 o T4, al que terminará destruyendo. El linfocito T4 tiene un papel vital. Es el responsable de reconocer los diferentes tipos de virus, bacterias, hongos y parásitos invasores y activar el sistema inmune que es el que se encarga de la defensa. La lucha de nuestro organismo contra el VIH es lenta y compleja, pero con el paso del tiempo (pueden transcurrir años) y, salvo que le facilitemos la ayuda con medicamentos externos (los famosos antirretrovirales), lo normal es que pierda la batalla:

  • Llegará un momento en que el ritmo de infección del retrovirus sobre los linfocitos T4 supere la velocidad con que el cuerpo humano crea otros nuevos, debilitando definitivamente el sistema inmunitario.
  • Luego es cuando quedan expuestos los órganos y tejidos del organismo a todo tipo de infecciones: tuberculosis, neumonía, candidiasis, etc. A partir de ese momento se habla ya de sida (las siglas de Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida).

VIH en España, ¿crece o disminuye?

Entre 120.000 y 150.000 personas viven con VIH en España. De ellas, se estima que una quinta parte aún no lo sabe. 

Este mes de noviembre se han dado a conocer los datos previsionales del año 2019, tal y como habían sido recogidos hasta el pasado 30 de junio. Estos datosindican que en 2019 hubo 2.698 nuevos diagnósticos de infección por VIH, alrededor de 500 casos menos que en 2018. Se trata de una disminución notable en comparación con años anteriores, aunque el Ministerio de Sanidad advierte que la situación excepcional que viven este año los servicios de vigilancia epidemiológica debido a la pandemia de covid-19 hace que pueda existir cierto retraso en la notificación de casos. Habrá que esperar a que se publiquen datos definitivos para confirmar si la bajada es realmente tan acentuada.  

De estos 2.698 casos notificados, el 85,8% eran varones. La transmisión en hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres (HSH) se mantiene como la más frecuente (56,6%), seguida de la heterosexual (32,3%), y la que se produce entre usuarios de drogas inyectadas (2,6%). El 36,1% de los nuevos diagnósticos de infección por el VIH se realizó en personas originarias de otros países. El 45,9% global de los nuevos diagnósticos se hicieron de forma tardía.

En definitiva, los datos muestran que hoy día existe un predominio abrumador de la transmisión por vía sexual (por relaciones homosexuales o heterosexuales). Una circunstancia que se podría evitar si todas las personas infectadas por el VIH conocieran su situación y adoptasen medidas preventivas.

¿Cómo avanza la enfermedad?

Cursa en varias fases

  • Infección aguda o primo infección. Así se conoce a la primera fase de la enfermedad, que tiene lugar entre una y cuatro semanas después de la infección del virus VIH. Es difícil de reconocer, ya que a menudo no presenta síntomas y cuando lo hace pueden confundirse con los de una breve gripe.
  • Fase asintomática. Sucede a la anterior y es mucho más prolongada en el tiempo. Dependiendo de cada persona, puede durar entre unos pocos años y más de diez. Es a lo largo de este periodo cuando el sistema inmunitario del enfermo va debilitándose lenta pero irremisiblemente; salvo que se trate al paciente con antirretrovirales, claro.
  • Fase sintomática. Es la tercera y última fase. Se llama así porque marca el inicio de los síntomas, que son los propios de las enfermedades oportunistas: aquellas que surgen como consecuencia de la debilidad del sistema inmunitario. Los primeros suelen ser problemas bucales (úlceras, gingivitis) y en el esófago (como la candidiasis esofágica, que produce placas que dificultan la deglución). Otros frecuentes son la dermatitis seborreica, el cansancio, la fiebre y los sudores nocturnos, las diarreas y la pérdida de peso; pero también la tuberculosis, las infecciones del sistema nervioso o los tumores (de los que el sistema inmunitario también nos protege). La demencia es otra manifestación más, pero en este caso se trata de un efecto directo del VIH.

lazos sida

¿Cómo se transmite el VIH?

El virus VIH se transmite a través de:

  • la sangre (incluida la de la menstruación),
  • el esperma,
  • los fluidos vaginales y la leche materna de la persona infectada.
Por eso, las vías de transmisión son:
  • de forma predominante, las relaciones sexuales no protegidas
  • de madre a hijo,
  • por transfusiones no controladas de sangre o hemoderivados (en España se hacen controles desde 1987),
  • por un accidente en el ámbito sanitario (en una intervención quirúrgica, por ejemplo),
  • por el intercambio de jeringuillas entre drogodependientes.

Y cómo no se transmite

El VIH no se transmite a través del sudor, la saliva o la picadura de un mosquito, por compartir objetos de uso cotidiano: un vaso, un tenedor...