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VIH/sida: preguntas con respuesta

30 noviembre 2021
VIH-sida

Aunque hay una tendencia a la baja, las nuevas infecciones por el VIH en España continúan en niveles elevados. También los diagnósticos tardíos, señal de que muchas personas que viven con el VIH no son conscientes de estar infectadas. La detección precoz es clave para frenar el avance. 

VIH: ¿qué es? ¿cómo actúa? ¿cómo se transmite?

VIH son las iniciales del Virus de la Inmunodeficiencia Humana. Se trata de un retrovirus, lo que significa que, para reproducirse, necesita convertir su material genético (ARN) en ADN. Y esto lo hace parasitando un tipo de linfocito que hay en nuestro organismo, conocido como CD4 o T4, al que terminará destruyendo. Un linfocito que tiene un papel vital: es el responsable de reconocer los diferentes tipos de virus, bacterias, hongos y parásitos invasores y activar el sistema inmune que es el que se encarga de la defensa.

La lucha de nuestro organismo contra el VIH es lenta y compleja, pero con el paso del tiempo (pueden transcurrir años) y, salvo que le facilitemos la ayuda con medicamentos externos (los famosos antirretrovirales), lo normal es que pierda la batalla:

  • Llegará un momento en que el ritmo de infección del retrovirus sobre los linfocitos T4 supere la velocidad con que el cuerpo humano crea otros nuevos, debilitando definitivamente el sistema inmunitario.
  • Luego es cuando quedan expuestos los órganos y tejidos del organismo a todo tipo de infecciones: tuberculosis, neumonía, candidiasis, etc. A partir de ese momento se habla ya de sida (las siglas de Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida).

VIH en España, ¿crece o disminuye?

Entre 120.000 y 150.000 personas viven con VIH en España. De ellas, se estima que una quinta parte aún no lo sabe. 

Este mes de noviembre se han dado a conocer los datos previsionales del año 2020, durante el cual se notificaron 1.925 nuevos diagnósticos de infección por VIH en España, de los cuales el 84,3% eran varones. La transmisión en hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres se mantuvo como la más frecuente (55,2%), seguida de la heterosexual (27,5%) y la que se produce entre usuarios de drogas inyectadas (2,4%). El 33,9% de los nuevos diagnósticos de infección por el VIH se realizó en personas originarias de otros países. El 45,9% de los nuevos diagnósticos se hicieron de forma tardía.

La cifra global de nuevas infecciones en 2020 es un 41% inferior a la de los casos notificados en 2019. Un caída que podría ser mayor si se tiene en cuenta que los datos de 2019 aún no están consolidados. A priori es una buena noticia.

No obstante, antes de lanzar las campanas al vuelo, hay que considerar que este descenso no es homogéneo entre comunidades autónomas y puede ser atribuido, según el propio Ministerio de Sanidad advierte, a factores relacionados con la pandemia de covid-19. Entre ellos, una probable infranotificación de casos debida a la sobrecarga de los sistemas autonómicos de vigilancia, un infradiagnóstico de VIH por dificultades de acceso al sistema sanitario, así como una posible reducción de la incidencia de VIH atribuible al confinamiento y a las medidas de distanciamiento social.

En cualquier caso, los datos muestran que se mantiene un predominio abrumador de la transmisión por vía sexual (por relaciones homosexuales o heterosexuales). Una circunstancia que se podría evitar si todas las personas infectadas por el VIH conocieran su situación y adoptasen medidas preventivas.

¿Cómo avanza la enfermedad?

Cursa en varias fases

  • Infección aguda o primo infección. Así se conoce a la primera fase de la enfermedad, que tiene lugar entre una y cuatro semanas después de la infección del virus VIH. Es difícil de reconocer, ya que a menudo no presenta síntomas y cuando lo hace pueden confundirse con los de una breve gripe.
  • Fase asintomática. Sucede a la anterior y es mucho más prolongada en el tiempo. Dependiendo de cada persona, puede durar entre unos pocos años y más de diez. Es a lo largo de este periodo cuando el sistema inmunitario del enfermo va debilitándose lenta pero irremisiblemente; salvo que se trate al paciente con antirretrovirales, claro.
  • Fase sintomática. Es la tercera y última fase. Se llama así porque marca el inicio de los síntomas, que son los propios de las enfermedades oportunistas: aquellas que surgen como consecuencia de la debilidad del sistema inmunitario. Los primeros suelen ser problemas bucales (úlceras, gingivitis) y en el esófago (como la candidiasis esofágica, que produce placas que dificultan la deglución). Otros frecuentes son la dermatitis seborreica, el cansancio, la fiebre y los sudores nocturnos, las diarreas y la pérdida de peso; pero también la tuberculosis, las infecciones del sistema nervioso o los tumores (de los que el sistema inmunitario también nos protege). La demencia es otra manifestación más, pero en este caso se trata de un efecto directo del VIH.

lazos sida

¿Cómo se transmite el VIH?

El virus VIH se transmite a través de:

  • la sangre (incluida la de la menstruación),
  • el esperma,
  • los fluidos vaginales y la leche materna de la persona infectada.
Por eso, las vías de transmisión son:
  • de forma predominante, las relaciones sexuales no protegidas
  • de madre a hijo,
  • por transfusiones no controladas de sangre o hemoderivados (en España se hacen controles desde 1987),
  • por un accidente en el ámbito sanitario (en una intervención quirúrgica, por ejemplo),
  • por el intercambio de jeringuillas entre drogodependientes.

Y cómo no se transmite

El VIH no se transmite a través del sudor, la saliva o la picadura de un mosquito, por compartir objetos de uso cotidiano: un vaso, un tenedor...