Informe

Sustancias químicas peligrosas: queremos saber más

27 noviembre 2012
Paciente con mascarilla

27 noviembre 2012

Muchos productos de uso diario contienen sustancias químicas perjudiciales, dañinas para nuestro organismo o el medio ambiente, que en raras ocasiones figuran en la etiqueta. ¿Cómo saber si un producto concreto lleva alguna? Preguntando directamente al fabricante.

 

En los últimos años, las pruebas científicas han mostrado la relación entre la exposición a determinadas sustancias químicas y diversos efectos sobre la salud, tales como alergias, dificultades en el aprendizaje, algunos tipos de cáncer, infertilidad y otros problemas reproductivos. La exposición puede provenir del aire que respiramos, los alimentos que consumimos, el agua que bebemos, el entorno en el que vivimos, tanto en el interior de los edificios como en el exterior, y los productos que utilizamos. Por ejemplo, cuando respiramos, el polvo de nuestras casas u oficinas, que porta sustancias químicas procedentes de los productos allí presentes, penetra en nuestro cuerpo. También respiramos sustancias químicas en forma de vapores, por ejemplo, a través del olor de un sofá o un colchón nuevo. La piel es otra puerta de acceso, pues absorbe directamente sustancias químicas de las cremas y lociones.

No aparecen en las etiquetas

Las sustancias químicas industriales perjudiciales están presentes en numerosos productos de uso diario: artículos de cuidado personal y cosméticos, fragancias, productos de limpieza doméstica, muebles, aparatos electrónicos, colchones, alfombras, cables, textiles, luminarias, utensilios y menaje de cocina, envases alimentarios, ropa, consumibles de oficina, juguetes, etc. Pero raramente figuran en la etiqueta de los productos o, si lo hacen, aparecen entre otras muchas sustancias químicas, y es difícil saber cuáles pueden ser perjudiciales.

¿Cómo podemos evitar la exposición a estas sustancias químicas dañinas si no sabemos cuáles se han utilizado en la fabricación de los productos que compramos y cómo pueden perjudicarnos?

Derecho a saber… si se les pregunta

A mediados de 2007, un nuevo sistema de sustancias químicas en Europa llamado REACH se convirtió en normativa obligatoria. A pesar de sus carencias, otorga a los consumidores europeos el “derecho a saber” las sustancias químicas más perjudiciales contenidas en los productos.

Si se les solicita, las empresas tienen la obligación de informar, de forma gratuita y en el plazo máximo de 45 días, si un determinado producto contiene alguna sustancia química de las incluidas en la lista de REACH de las sustancias “más perjudiciales” (substance of very high concerne, SVCH). Además, la empresa debe facilitar la información necesaria para que se pueda utilizar el artículo de manera segura. Esta información se puede solicitar antes o después de comprar un producto. Por lo tanto, actualmente el consumidor puede elegir estando mejor informado acerca de lo que compra y cómo se utiliza.

Si estás interesado en preguntar a un fabricante si el producto que tú consumes lleva alguna sustancia SVCH de las que aparecen en el Reglamento REACH, puedes utilizar la carta modelo adjunta.

Te recomendamos llevar una copia cuando vayas de compras, de forma que si quieres, puedas rellenar, firmar y entregar en el propio establecimiento o enviar al fabricante.

No solo te beneficias tú

Ten en cuenta que, al solicitar esta información, se transmite a las empresas el deseo de adquirir productos más seguros. Al mismo tiempo, también se traslada a los legisladores que el consumidor está preocupado por la seguridad de las sustancias químicas y se insta a los gobiernos a que añadan otras sustancias químicas perjudiciales a la lista.

Si quieres ver el listado actual de las SVCH, pincha aquí

Existe otra lista que persigue los mismos fines que la oficial de REACH, pero está más actualizada y recoge mayor número de sustancias potencialmente peligrosas. Incluye, por ejemplo, nonilfenol, solventes o pesticidas, que no están presentes en la anterior. Entre los firmantes de este proyecto se encuentra el BEUC (Organización de Consumidores Europea a la que pertenece la OCU). Si quieres ver este listado, pincha aquí


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