Informe

Cordón umbilical: mejor la donación altruista

21 agosto 2014

21 agosto 2014

El sistema español de donación de órganos y tejidos se basa en el carácter altruista de esa donación: para OCU, así debe mantenerse, frente a los intereses comerciales y las informaciones equívocas.

Si es para todos es mucho mejor

La sentencia favorable del Supremo al recurso planteado por la empresa Vidacord contra la norma que impedía la instalación en España de bancos privados de cordón umbilical (por una mera cuestión formal, no de fondo) que no pongan a disposición de todos lo almacenado, ha obligado al gobierno a emitir un nuevo Real Decreto-Ley para regular la actividad de los bancos de cordón umbilical.

Esta nueva norma, que han apoyado todos los grupos parlamentarios, introduce algunos cambios formales, pero al igual que la anterior está en la línea del que siempre ha sido el principio fundamental del exitoso sistema español de donación de tejidos y órganos: el carácter altruista de la donación.

Un fundamento que beneficia a todos y que en OCU compartimos.

Bancos: un sistema exitoso…

España es el segundo país del mundo en unidades totales almacenadas en bancos de cordón umbilical, gracias al sistema vigente hasta ahora.

La mayoría son bancos públicos, que descansan sobre una red asociada a un grupo de maternidades autorizadas.

También existe la posibilidad de que una empresa privada almacene sangre de cordón umbilical en España, pero siempre que ponga esas células a disposición de cualquier paciente que lo necesite.

… Siempre que estén a disposición de todos

¿A disposición de todos? Sí. El que cualquiera pueda acudir a un banco de células, lejos de ser un problema  o una limitación, es una ventaja.

Las células madre del cordón umbilical pueden usarse para tratar leucemias, linfomas y otras enfermedades de la sangre (sustituyendo en muchos casos, aunque no en todos, al trasplante de células procedentes de la médula ósea o de la sangre periférica de un donante), pero la mayoría de estos trastornos tienen base genética, de forma que lo más probable es que la alteración esté también en la sangre del cordón umbilical. En esos casos lo que es útil es recurrir a células que vengan de un donante compatible... pero que no lleve la enfermedad en sus genes.

En resumen: aunque se hayan guardado las células del propio cordón umbilical, es muy probable que cuando hagan falta no sirvan al individuo afectado, que seguramente necesitará células de otro donante. Y la única manera de que unos puedan beneficiarse de las células de otros es la existencia de una amplia base de donantes altruistas que no hayan mandado sus células al extranjero para tener el uso exclusivo de ellas.


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