Así analizamos

Así las analizamos

27 abril 2016

27 abril 2016

El objetivo del estudio es comparar y medir la eficacia antiarrugas de las cremas que se venden para tal fin. Para ello se ha realizado un estudio internacional, en el que han participado varios países, principalmente europeos.

Comparamos 14 cremas antiarrugas de día, para todo tipo de pieles.

Todos los productos incluidos en el estudio afirmaban ser eficaces contra las arrugas. Esta alegación, si bien es cierto que no es la única que hacen, es la más importante y la de más peso para un producto que se define a sí mismo como antiarrugas.  Los productos decían producir este efecto en un plazo de un mes como máximo, aunque algunos declaraban conseguir resultados visibles en menor tiempo, incluso en una semana. Nuestro estudio se ha diseñado para valorar esta alegación tras un mes de uso.

Diseño y metodología

Estudio clínico de eficacia, controlado y aleatorizado.

El estudio se ha realizado siguiendo los criterios éticos de la Declaración de Helsinki sobre investigación clínica, y todos los sujetos recibieron un consentimiento informado por escrito sobre el estudio, donde constaba la metodología y  los objetivos, los beneficios y los posibles riesgos.

Cada producto fue testado en 30 voluntarias, en ciego, es decir, las usuarias NO sabían qué producto estaban probando.

En este caso el producto control (o estándar) es una crema de composición conocida que ya no está en el mercado, del que existe multitud de datos acumulados durante años y experiencia sobre su comportamiento tanto como antiarrugas como de su efecto hidratante. Sirve además para mantener el ciego, ya que las usuarias tenían que utilizar el producto estándar en un lado de la cara y en el otro el producto en investigación. Este diseño se conoce como “Split-face”.

El estudio se llevó a cabo entre octubre de 2013 y enero de 2014.

El laboratorio está certificado y cumple las normas de buena práctica clínica o GCP.

Las voluntarias debían cumplir una serie de criterios que fueron evaluados por los técnicos del laboratorio antes de su inclusión (mujeres, raza caucásica, con el mismo número y tipología de arrugas, tanto fumadoras como no fumadoras). La edad de las voluntarias era de entre 31 y 70 años.

Debían aplicarse el producto en el área periorbital (la zona de las patas de gallo) durante 4 semanas.

  • Para la verificación del efecto antiarrugas se usó el método FOITS (Fast Optical In vivo Topometry of human Skin) que está reconocido y publicado en la literatura biomédica para medir reducciones en las arrugas y el “smoothing effect”. Consta de  un aparato con una cámara que permite obtener imágenes ampliadas y muy detalladas de la superficie de la piel en 3D y que es capaz, además, de analizar esas imágenes. Mide la profundidad de las arrugas y el relieve de la piel.
  • Para la verificación del efecto hidratante se utilizó la Corneometría, que sirve para medir la hidratación de la capa más externa de la piel, el estrato córneo de la epidermis.

Las mediciones se hicieron en condiciones homogéneas y controladas de humedad y temperatura el día 0, antes de usar las cremas, y 4 semanas después.

Los datos fueron enviados a cada fabricante individualmente antes de la publicación.

Resultados

Todos los resultados del test han sido tratados de manera estadística para analizar qué variaciones eran estadísticamente significativas.

Se ha utilizado en concreto el análisis de la varianza para los parámetros de FOITS y la “t” de Student para la corneometría.

La clasificación de los productos se ha hecho en función de las diferencias observadas, teniendo en cuenta cuales eran estadísticamente significativas y mejores que al inicio del ensayo y en comparación con el estándar.

Pruebas de uso

Un cuestionario individual nos permitió conocer las opiniones de las usuarias sobre las propiedades cosméticas de cada producto (textura, aplicación sobre la piel, si dejan tacto graso, pegajoso, intensidad del perfume…) y también incluimos preguntas para conocer cómo valoran las usuarias el efecto antiarrugas o “eficacia percibida”. Para esta pregunta las cremas fueron valoradas por las voluntarias con una “impresión mediocre en la eficacia antiarrugas” en el mejor de los casos, lo que en nuestras valoraciones correspondería como máximo a tres estrellas.

La autoevaluación de las usuarias nos parece interesante pero no suficiente para evaluar la eficacia de un producto, por ello se le da poco peso en el estudio. Se trata de valoraciones subjetivas, que no tienen soporte científico. Son por naturaleza opiniones personales y como tales las tenemos en cuenta.

Etiquetado

Para completar este estudio comprobamos si el etiquetado cumple la legislación vigente. Además valoramos si el producto contiene alegaciones innecesarias o vacías de contenido.

Algunos productos que alegan “hipoalergénico”, contienen fragancias con elevado riesgo de producir alergias. Otros alegan “testado dermatológicamente”, pero no indican cual es el parámetro testado, por lo que no dan ninguna información relevante al consumidor. En nuestra opinión, alegar propiedades que por definición los cosméticos deben poseer (como haber pasado análisis de tolerancia y seguridad) no es más que un reclamo publicitario.

 

Importante: Los resultados de los análisis publicados se refieren exclusivamente a los productos analizados y no pretenden ser representativos de la marca.


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