Informe

Cambio climático: efectos sobre la salud

16 julio 2017
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16 julio 2017

El cambio climático y el calentamiento de la superficie del planeta son hechos incuestionables. Si bien es cierto que existe una gran controversia sobre cuál es la causa, la presencia de los gases derivados del efecto invernadero es la teoría más aceptada. En cualquier caso, esta situación tiene consecuencias realmente nocivas para la salud.

El cambio climático y sus efectos

El cambio climático viene determinado por el calentamiento global de la superficie del planeta. La radiación que nos llega del Sol atraviesa la atmósfera y calienta la superficie de la Tierra. Una parte de esa radiación es reflejada y capturada por los gases que hay en la atmósfera, los cuales la reemiten de nuevo sobre la superficie. Debido a este proceso conocido por el nombre de efecto invernadero, la superficie de la Tierra presenta una temperatura 30 grados mayor que si no estuvieran estos gases, conllevando así consecuencias negativas para la vida. 

Uno de los principales gases causantes del efecto invernadero es el CO2, el cual está muy relacionado con el modelo energético y productivo actual. Otros gases son el metano y el óxido nitroso, generados a través del uso de combustibles fósiles y de fertilizantes en agricultura.

¿De qué manera podemos reveritr el cambio climático? 

Uno de los principales objetivos es atenuar el aumento de la temperatura superficial del planeta, llegándose a fijar el objetivo de que la subida media no llegue a los 2 °C. El problema reside en que para frenar el calentamiento deberían reducirse las emisiones de gases del efecto invernadero. Esta cuestión requiere un compromiso político global imposible de alcanzar hasta la fecha, ya que actualmente existe una clara asociación entre la acumulación de estos gases y la actividad industrial. 

Según las estimaciones, los niveles de emisión de CO2 que deberían alcanzarse en lo que resta de siglo se alcanzarán en los próximos 30 años. Si se cumple esta premisa, el calentamiento global será mucho mayor y sus repercusiones muy graves. 

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Consecuencias del cambio climático para la salud

Las cumbres políticas se suceden y existe un compromiso teórico para atajar el problema, supeditado a cuestiones más inmediatas como paliar la crisis económica. Mientras tanto, siguen llegando noticias sobre catástrofes naturales, inundaciones, sequía y deshielos masivos en lugares lejanos del planeta. 

Una de las principales consecuencias del cambio climático es su implicación sobre la salud. Hoy en día, se conoce que existen determinadas circunstancias individuales y sociales que pueden propiciar un mayor impacto de los efectos del cambio climático en el bienestar de una persona (salud mental, alergias, desnutrición, traumatismos, enfermedades cardiorrespiratorias, etc.):

  • La edad
  • El sexo
  • El estado de salud de base
  • El estatus socioeconómico
  • El capital social y familiar
  • Las características del sistema público de salud del país en el que se habita 
  • Los conflictos sociales que se estén produciendo en una nación

¿Cómo afectan las olas de calor a nuestra salud?

Durante la última década, hemos podido vivir en primera persona el efecto perjudicial de las olas de calor en diferentes zonas geográficas. Asimismo, las proyecciones señalan que éstas serán cada vez más frecuentes y su duración aumentará considerablemente.

Una de las consecuencias directas de estas temperaturas extremas es el aumento de los ingresos hospitalarios debido a problemas cardiovasculares y respiratorios, especialmente en personas de edad avanzada. Por otro lado, este aumento de las temperaturas, junto con otros factores como los flujos migratorios, están favoreciendo la difusión de enfermedades que estaban controladas o limitadas a zonas geográficas concretas. Es el caso de la malaria, la tuberculosis, el cólera o diversas enfermedades infecciosas transmitidas por el mosquito tigre.

Contaminación

También, la contaminación ha contribuido al aumento de enfermedades y a la mortalidad.

Además del efecto directo sobre la salud humana, la degradación del medio ambiente derivada de la contaminación puede propiciar una disminución del acceso a las plantas medicinales. Éstas son utilizadas por una gran parte de la población mundial como fuente de atención primaria, sobre todo por personas que viven en entornos rurales. 

Población

Es importante tener en cuenta que el cambio climático sucede en paralelo a otras circunstancias que también influyen en la salud global, entre las cuales se podrían incluir el cambio en el uso de la tierra, una previsión de crecimiento de la población del 30 % para el año 2050 y la globalización en todos sus aspectos.

Mortalidad

En el año 2000, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó que el cambio climático ya estaba propiciando 150.000 muertes anuales. Para 2030, se calcula que al año habrá adicionalmente 38.000 muertes debido a la exposición a altas temperaturas de personas mayores, 48.000 fallecimientos como consecuencia de procesos diarreicos, 60.000 muertes derivadas de la malaria y 95.000 por desnutrición infantil. Todo esto sumaría alrededor de 250.000 muertes anuales más para el periodo 2030-2050, sin incluir otros efectos del cambio climático como son la contaminación atmosférica, los accidentes o las enfermedades infecciosas.

¿Cómo atenuar los efectos del cambio climático sobre la salud?

En prime lugar, resulta imprescindible reducir la utilización de combustibles fósiles. Este descenso en la contaminación atmosférica debería producirse en el transporte, en la agricultura y en el sector energético.

Asimismo, las ciudades tienen que jugar un papel fundamental en la protección de la salud de sus ciudadanos, promoviendo estilos de vida saludables tanto para los individuos como para el planeta. Aquí cabe incluir el desarrollo de edificios energéticamente eficientes, facilitar el acceso a medios de transporte no contaminantes y coste reducido, y aumentar el acceso y la creación de espacios verdes. Estas medidas reducirían la contaminación urbana y los gases de efecto invernadero, así como las tasas de enfermedades cardiovasculares, cánceres, obesidad, diabetes, patologías mentales y enfermedades respiratorias.

Sin embargo, la actuación debe contemplarse a nivel global para que sus efectos sean también globales. Para ello, es preciso poner en marcha proyectos internacionales de cooperación en el que se vean involucrados tanto los países ricos como los pobres. Dicho de otro modo, la reducción de desigualdades entre países y dentro de un mismo país es crucial. Éstas deben ir acompañadas de un desarrollo sostenible que permita promover el acceso a elementos clave de la salud como, por ejemplo, son el acceso a agua potable y aire limpio, el fomento de la seguridad alimentaria, el desarrollo de sistemas de salud accesibles, y el establecimiento de mecanismos que promuevan la reducción de la desigualdad social y económica.

Algunos grupos poblacionales son particularmente vulnerables a los efectos del cambio climático sobre la salud, por lo que deberían ser protegidos de manera específica. Entre ellos, hay que destacar a las mujeres, a los niños y a las personas mayores. También, deben protegerse con mayor atención a las personas con problemas crónicos de salud o que padecen alguna incapacidad, así como a las comunidades pobres y marginadas.