Consejos

Cómo lavarse las manos correctamente

Para prevenir infecciones alimentarias y disminuir el riesgo de molestos virus, como el de la gripe, hay una estupenda opción: lavarse las manos. Pero hay que hacerlo bien y cada cierto tiempo. Solo necesitas, agua y jabón. Te damos las claves para que tus manos queden perfectamente limpias después de cada lavado.

14 septiembre 2018
Lavarse las manos corretamente

Lávate las manos para prevenir la propagación de infecciones. Por tu propio bien y por el de los que te rodean. Así deberías hacerlo para evitar contagios.

Así deberías lavarte las manos

Es importante que sigas los siguientes pasos. Lo primero es quitarte los anillos que tengas. Una vez libre de ataduras empieza la acción, que debería durar al menos 20 segundos.

  • Pon tus manos debajo del agua del grifo. Mejor si está tibia o fría.
  • Cierra el grifo antes de enjabonarte las manos. Así ahorrarás agua.
  • Enjabónate. Si usas gel con dispensador con una aplicación en el centro de la palma de la mano haciendo como un hoyo sería suficiente. Si prefieres usar pastillas de jabón, enjabónate hasta que consigas bastante espuma.
  • Frota tus manos hasta conseguir espuma. Cuanta más mejor.
  • Refriega palma con palma, en la parte posterior de las manos, entre los dedos y debajo de las uñas.
  • Ahora ya puedes abrir el grifo para enjuagarte bien.
  • Usa una toalla limpia para secarte, incluso puedes cerrar el grifo con ella antes de hacerlo, ya no necesitarás el agua y evitarás más desgaste. 

Cuándo lavarse las manos

Hay que lavarse las manos cuando lo necesites, sin obsesionarse, es decir no hace falta estar a remojo todo el día, se trata de tenerlas limpias antes y después de realizar alguna acción en donde las manos queden comprometidas.

Antes de:

  • Preparar la comida o antes de comer.
  • Tratar heridas o cuidar a una persona que esté enferma.
  • Ponerse o quitarse lentes de contacto.

Después de:

  • Manipular alimentos, cocinar, preparar la comida.
  • Ir al baño, cambiar pañales.
  • Tocar a los animales, su comida o sus deshechos.
  • Sonarte la nariz, toser o estornudar.
  • Haber tratado las heridas, lesiones o haber tratado con una persona enferma.
  • Manipular basura.

Jabón o geles higienizantes

El uso de agua y jabón es más que suficiente: no es necesario usar geles higienizantes o desinfectantes específicos para manos, aunque estos pueden ser útiles en lugares en los que el acceso el agua y jabón es complicado o limitado, como en estancias de centros sanitarios en los que no se dispone de lavabo o en áreas improvisadas de emergencia.


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