Contraté el servicio para que me ayudaran con la declaración de este año, ya que es algo más compleja que en ejercicios anteriores debido a la inclusión de un nuevo ingreso por un inmueble en alquiler.
El proceso comenzó con un cuestionario gestionado por su asesor de IA, cuyo funcionamiento resulta deficiente: al solicitar la modificación de ciertos datos, el sistema simplemente ignora las indicaciones. Finalmente, genera un resultado previo de la declaración antes de su revisión.
Tras un plazo de 48–72 horas, recibí la supuesta revisión, que resultó ser idéntica al resultado inicial generado por la IA, sin corregir ninguno de los datos que había señalado. La sensación es que no se ha realizado ninguna revisión real del expediente.
Posteriormente, intenté contactar con el servicio a través de la opción correspondiente en la plataforma, pero el botón no funciona. Además, llevo una semana intentando comunicarme mediante mensajería y WhatsApp, sin haber obtenido respuesta alguna.
Ante esta situación, me veo obligado a solicitar el reembolso de un servicio que, en la práctica, no ha sido prestado.