Mi perro, Milán, fue diagnosticado de feocromocitoma y mastocitoma en el Hospital Veterinario del Mar (Barcelona). Tras un TAC, se confirmó que no existía invasión de la vena cava ni metástasis en órganos principales. El estudio mostraba una linfadenomegalia mediastínica moderada-severa y, al no ser posible realizar punción, se recomendó la extirpación del tumor adrenal, del mastocitoma y la realización de una linfadenectomía para el estudio de los ganglios.
Por recomendación personal de la directora del Hospital Abat Marcet, decidí trasladar allí la cirugía, asegurándome que se realizaría en condiciones equivalentes y con la participación de un cirujano especializado. Para ello facilité el presupuesto del hospital de referencia, confiando en un uso profesional de dicha información.
Durante varias semanas recibí presupuestos incompletos, en los que no se reflejaban todos los procedimientos acordados. A pesar de solicitar reiteradamente un desglose claro, se me indicó verbalmente que “la adrenalectomía incluía todo”. El presupuesto correctamente desglosado no se recibió hasta el 12 de noviembre, fijándose la cirugía para el 20/11.
Tras la cirugía se me informó de que se había podido extirpar “todo lo previsto”.
Milán fue entregado sin apósito en una incisión abdominal extensa y sin pautas claras de curas ni protección, indicándose que no eran necesarias. Posteriormente recibí indicaciones contradictorias por WhatsApp y no se realizó un seguimiento activo de la herida.
El 27/11 se detectó necrosis y dehiscencia de la herida, lo que obligó a una segunda cirugía urgente con anestesia general. Esta nueva intervención supuso más medicación, mayor sufrimiento para el animal y costes económicos adicionales, que considero derivados directamente de una mala gestión del alta y del seguimiento postoperatorio inicial, ya que en esta segunda ocasión sí se proporcionaron instrucciones claras y un protocolo de curas.
Al revisar los informes de alta y biopsias, comprobé que no se había realizado la linfadenectomía, pese a haber sido recomendada inicialmente, incluida en el presupuesto y facturada. Dos semanas después de la cirugía, la propia clínica desconocía si se habían extirpado los linfonodos. Finalmente, el cirujano confirmó que no se retiraron, sin que se me hubiera informado previamente ni se justificara el cambio del plan quirúrgico.
Asimismo, la técnica quirúrgica realizada fue una adrenalectomía abierta de alta complejidad, distinta de la inicialmente prevista y clínicamente menos invasiva. Este cambio no me fue comunicado ni explicado con anterioridad, impidiéndome otorgar un consentimiento informado válido.
Por último, tuve conocimiento de que información clínica del caso fue compartida en un grupo de WhatsApp con personas ajenas al mismo, lo que considero una vulneración de la confidencialidad.Motivo de la reclamación
Motivo de la reclamación:
- Cobro por servicios no realizados (linfonodos).
- Cobro de costes adicionales derivados de una gestión clínica y postoperatoria deficiente.
- Realización de procedimientos sin consentimiento informado.
- Falta de información clara, coherente y transparente.
- Devolución económica pendiente solicitada desde el 07/12.
Solicitud
Solicito la intervención de OCU para reclamar la devolución de los importes cobrados indebidamente, revisar los costes derivados de actuaciones que considero consecuencia directa de una mala gestión por parte de la clínica y obtener una respuesta formal y por escrito del centro.
Adjunto la documentación acreditativa correspondiente.