En fecha 15/06/2024 realicé la compra puntual de un curso en la plataforma Domestika por un importe de 9,99 €. Asociado a dicha compra, la empresa Domestika S.L. activó automáticamente una suscripción denominada “Domestika Plus” con un período de prueba de 30 días, sin que existiera por mi parte un consentimiento claro, expreso e inequívoco para la contratación de una suscripción anual de pago.
Durante todo este proceso no recibí ninguna notificación clara ni individualizada informándome de la activación de dicha suscripción, de su posterior conversión en servicio de pago ni de los cargos que se iban a realizar, ni accedí en ningún momento a aceptar expresamente dicha contratación.
Una vez finalizado el período de prueba, se procedió de forma automática al cobro de 99,90 €, correspondiente a la activación de la membresía anual, cargo del cual no fui consciente en ese momento.
Posteriormente, en fecha 17/07/2025, Domestika volvió a realizar un nuevo cargo por la renovación automática de dicha suscripción, esta vez por un importe de 154,99 €, lo que supone un incremento aproximado del 50 % respecto al importe inicialmente cobrado, sin comunicación previa ni aceptación expresa de dicha subida de precio.
Cabe destacar que no he hecho uso en ningún momento de la suscripción “Domestika Plus”, circunstancia que puede comprobarse fácilmente en los propios registros de la plataforma, lo que refuerza la inexistencia de una voluntad real de contratar dicho servicio.
La activación de esta suscripción se produce vinculada a la compra de un producto de bajo importe, mediante un sistema de información confuso y poco transparente, sin una diferenciación clara entre la compra puntual y la contratación de un servicio recurrente de alto coste, lo que puede inducir a error al consumidor.
Asimismo, esta situación no constituye un caso aislado, sino que responde a una práctica que ha generado un elevado número de quejas por parte de otros usuarios, ampliamente reflejadas en distintas plataformas y reclamaciones colectivas, lo que evidencia un patrón de actuación contrario a los principios de transparencia, información clara, consentimiento informado y buena fe contractual.
Por todo lo expuesto, solicito la devolución íntegra de los importes cobrados indebidamente, así como la revisión de esta práctica comercial.