Responsables de IKULLS:
En fecha 30 de noviembre de 2025 adquirí en su página web una mesa de comedor rústica. Tras recibir el envío pocos días después, al abrir el paquete comprobé que una de las patas venía dañada al presentarse la pintura descascarillada.
El día 16 de diciembre presenté una reclamación (solicitando la reposición de la pata dañada) a través de su dirección de correo electrónico de atención al cliente y tras no obtener respuesta traté de contactar telefónicamente durante varios días y en diferentes horarios, resultando imposible que alguien atendiera el teléfono.
El día 19 de diciembre recibo una encuesta de valoración en la que expongo la problemática y mi descontento con la atención recibida, inexistente para ser más exactos. He tratado de nuevo contactar por teléfono pero el resultado ha sido el mismo.
SOLICITO se me cambie la pata dañada y cumplan con la normativa vigente en materia de consumo.
Sin otro particular, atentamente.