El reembolso de los 99,90€ es un acto de justicia, en absoluto una prueba de calidad en la atención al cliente. Atender mi reclamación sólo cuando recurrí a la OCU, será en todo caso una prueba de calidad en la actuación de la OCU, no de uds.
Me molesté en razonar con todo lujo de detalles las circunstancias que habían rodeado la renovación y el motivo por el que no deseaba renovar la suscripción al precio indicado, y me contestaron con referencias a las condiciones generales de la suscripción, que uds saben muy bien que casi nadie lee, porque suelen ser largas y farragosas y SOBRE TODO PORQUE QUIEN REALIZA LA SUSCRIPCIÓN SE FIA DE LA BUENA FE DE LA EMPRESA; y con una afirmación que yo no puedo comprobar ya en este momento, como es la información facilitada en el momento de la suscripción respecto a la fecha y precio de la renovación.
El aviso de la fecha de la renovación con tiempo suficiente, para que la renovación sea realmente INFORMADA, es algo tan razonable que ya es obligatorio por Ley desde el 27 de diciembre de 2025, como uds. saben, y tambien, sin duda, sabían un mes antes de esa fecha, puesto que la citada ley estaba en tramitacióny a punto de ser aprobada. Antes de la ley ERA UN ACTO DE TRANSPARENCIA Y DE CALIDAD, después una obligación legal.
En mi caso concreto, el proceso de renovación, además de un acto de falta de trasparencia y de calidad, fue engañoso por las circunstancias que detallé en el escrito enviado al defensor del lector, que no actuó como tal, sino únicamente como defensor de 99,90 euros en la caja de la empresa.
Es lamentable que una publicación prestigiosa, que lo es, gracias sobre todo, a destacados profesionales de la información con los que cuenta y que no abundan precisamente, gestione el servicio de atención al cliente tan torpemente. No puedo entender que por 99,90 euros sean capaces de causar tan mala impresión en un lector, que como les indiqué en el escrito citado, tenía como motivo para no renovar la suscripción al precio de 99,90 euros, el hecho de no disponer de tiempo para aprovecharlos, y no por los contenidos.
En tanto no haya ninguna disculpa por su parte, dejaré visible mi reclamación en la página de OCU todo el tiempo que sea posible para información del resto de socios; también lo estará su respuesta, y haré lo posible para hacer llegar todo lo expuesto a la dirección de La Vanguardia, porque no creo que esté de acuerdo con este tipo de trato al lector; así cómo a mis contactos.