Estimad@s señor@s:
SOLICITAMOS: El reembolso del precio abonado (75€).
Del día 27/07/24 al día 28/07/24 pasamos la noche en la habitación 35 de su hotel (previa reserva en Bookings con mucha antelación).
Desgraciadamente, me he visto en la necesidad de realizar la reclamación de la devolución íntegra del importe a través de la OCU debido a que no ha sido posible obtener el reembolso directamente con vosotr@s, ni de forma presencial ni de forma telefónica tras reiterados intentos.
Pagamos por la habitación 75€ y a fecha de hoy, tras varias reclamaciones, aún no se nos ha devuelto dicho importe.
Como recordareis, reservamos el alojamiento con mucha antelación por Bookings para pasar la noche (íbamos desde Barcelona hasta Cádiz y necesitábamos descansar porque llevábamos a un niño pequeño). Pero nos dijisteis que no se podía realizar el pago porque la tarjeta estaba bloqueada por protección desde Bookings. Así que nos dijisteis que teníais muchas llamadas y que si no os realizábamos el pago antes de la estancia cancelaríais nuestra reserva, así que os hicimos el pago directamente con la tarjeta de crédito. Los 75€.
Al ver la habitación (la número 35) descubrimos que la ventana no cerraba y la persiana no bajaba, y cómo el hotel está situado a 10 metros de la autopista no podíamos descansar y reclamamos un cambio de habitación, y nos dijisteis que estaba todo lleno. Aún habiendo reservado con mucha antelación, y sabiendo que íbamos con un niño pequeño, nos disteis una habitación roñosa.
Según vosotros estaba remodelada. No sé quien os hizo las remodelaciones pero que sepáis que os estafaron igual que nos estafasteis a nosotros. Aparte de que las persianas no bajaban por culpa del aislante de la pared, las ventanas no solo no cerraban sino que al intentar moverlas se salían de las guías. El baño estaba en un estado deplorable, tanto que el agua caliente salía por el agua fría y viceversa (que quedaría en una anécdota graciosa si no fuera porque nuestro hijo se quemó al abrir el grifo debido a que a él le han enseñado que el símbolo azul significa frío y el símbolo rojo significa calor. Tal vez deberían haberlo aprendido también el que hizo las conexiones de las tuberías. Pero lo peor aún estaba por llegar.
A la hora de ir a dormir empezamos a notar "pinchazos" por el cuerpo (por la parte que tocaba a la cama). No, no eran mosquitos. Los mosquitos no se meten en el colchón. Pero no había nadie en recepción durante la noche para pedir un cambio de sábanas (por si acaso era un tema de alergia al detergente o al suavizante). Visto que no había forma de contactar con nadie decidimos aguantar y a la mañana siguiente irnos pronto (si no fuera por el niño nos hubiéramos ido aquella misma noche). Nuestra sorpresa fue al descubrir al día siguiente que estábamos llenos de picadas. la sorpresa fue asquerosa al levantar las sabanas. Chinches (o lo que sea que fuesen esos "insectos").
Como al marcharnos todavía no había nadie en recepción e íbamos mal de tiempo dejamos las en recepción como nos habíais dicho el día anterior. Como el viaje era largo no podíamos esperar más y nos marchamos.
A media mañana llamamos para realizar la reclamación y me dijisteis que lo hablaríais con los "superiores". Pero nadie nos dijo nada más después. Volvimos a llamar por la tarde, y al día siguiente, y al siguiente. Dando "largas". Hasta que dijisteis que enviaríais a un inspector y que si teníamos razón entonces nos devolverían el dinero. Imagino que el inspector era hermano del que instaló las tuberías, porque aún no hemos recibido ningún importe reclamado. Es imposible que un inspector sanitario fuese a la habitación 35, levantase las sabanas y no encontrase nada. Pero no os preocupéis, algún día llegará un inspector de sanidad competente de verdad y os cerrará el negocio. Es evidente que o bien el inspector no existía, o bien el inspector se lleva un porcentaje de los ingresos. Además, como tampoco pudimos estar presentes en el momento de la inspección...
Nos sentimos estafados. Y si solo fuese un tema económico aún pudiese ser que lo hubiésemos dejado pasar. Pero al ser también un tema sanitario no podemos permitir que esto le siga ocurriendo a futuros clientes (que como vi después, en el pasado parece que ya tuvisteis reclamaciones parecidas. Por algo será).
Debido a esto, hacemos esta reclamación a través de la OCU.
No puede ser que un alojamiento se siga enriqueciendo estafando al consumidor y riéndose en su cara dando largas cuando el cliente reclama. Además, complicando las cosas para que no puedas reclamar en persona (y telefónicamente cuando os dignáis a coger el teléfono).
¡Íbamos con un niño pequeño y es intolerable! Espero que el día que os llegue la inspección sanitaria auténtica esté ya todo limpio por el bien de vuestros futuros clientes.
Muchas gracias