Estimados/as señores/as:
Me pongo en contacto con ustedes porque mi pareja y yo realizamos una reserva a través de la plataforma Airbnb para alojarnos durante cuatro noches en un apartamento situado en Av. de la Jonction 17, 1060 Saint-Gilles, Bruselas (Bélgica), por un importe total de 374,67 €.
El alojamiento consistía en un bajo con ventanas a pie de calle. En la segunda noche de estancia, aproximadamente a las 03:00 horas de la madrugada, fuimos despertados por fuertes golpes en la ventana situada junto a la cama. Seguidamente, dicha ventana fue fracturada y abierta completamente, llegando una persona a acceder parcialmente desde el exterior, huyendo inmediatamente al ser descubierta por mi pareja.
Ante la gravedad de lo sucedido, contactamos de inmediato con la propietaria del alojamiento a través de la plataforma Airbnb y avisamos a la policía. Los agentes acudieron al lugar alrededor de las 04:00 horas y, tras comprobar el estado de la ventana y la falta de seguridad del inmueble, determinaron que no era seguro permanecer en el apartamento, procediendo a nuestro traslado a un hotel.
Debido a la hora y a que se trataba de un fin de semana, nos resultó extremadamente difícil encontrar alojamiento disponible, viéndonos obligados a abonar 130,60 € por una noche de hotel.
Al día siguiente, la propietaria acudió al inmueble, verificó personalmente los daños y aceptó expresamente la devolución íntegra del importe de la reserva (374,67 €). Posteriormente, le solicité algún justificante o documento acreditativo de los daños ocasionados, tales como parte de incidencia, fotografías de la ventana o cualquier otro documento, sin haber obtenido respuesta.
Dado el grave incidente sufrido, la evidente falta de seguridad del alojamiento y el temor generado tras los hechos, decidimos no regresar al apartamento y contratar un nuevo alojamiento para las dos noches restantes, cuyo coste ascendió a 271,06 €, siendo además la opción más económica disponible en ese momento.
Sin embargo, tras contactar con el servicio de atención al cliente de Airbnb, únicamente hemos recibido un reembolso de 77,09 € —sin justificación detallada— y el importe correspondiente a la primera noche de hotel (130,60 €), negándose la plataforma a devolver el importe íntegro del alojamiento, pese a contar con la conformidad expresa de la propietaria.
Por todo ello, consideramos que Airbnb ha incumplido sus obligaciones como intermediario y garante de seguridad mínima del alojamiento ofertado, ocasionándonos perjuicios económicos y personales derivados de una situación de evidente inseguridad y falta de habitabilidad.
SOLICITO: Que se proceda a la devolución íntegra del importe abonado por la reserva del alojamiento (374,67 €), así como al reintegro de los gastos extraordinarios ocasionados como consecuencia directa del incidente sufrido, incluyendo el nuevo alojamiento contratado por importe de 271,06 €, al haber resultado imposible continuar la estancia en condiciones mínimas de seguridad..
Sin otro particular, atentamente.