Hola, realicé un pedido para entregar en un tanatorio de Valladolid, se trataba de un centro de florista en tonos blancos de 70€.
Lo que llegó fue: muchas ramas de pino de seto común clavadas en esponja, con 4 varas de margaritas blancas, otras 4 de margaritas lilas y 5 claveles amarillos, sin estructura aparente, o al menos cuando yo lo ví, ya no la tenía, y a la llegada al cementerio, daban más ganas de tirarlo al contenedor, que de que acompañara al resto de centros florales que nada tenían que ver con él, pasando por los mismos traslados.
Menos mal que no llevaba cinta, sólo tarjeta, y con pedir perdón y disculpas a los interesados fue suficiente, y no pasamos la vergüenza de que todo el mundo conociera a los remitentes del mismo.
Al llegar a casa ese mismo día, contesté a las dos reseñas que ya me habían enviado al correo electrónico, y envié a través de su web y el apartado de contacto mis quejas. Nadie se ha puesto en contacto conmigo ni tan siquiera para pedir disculpas.
Es lamentable que se aprovechen de estas situaciones, en las que a veces ni siquiera ves el pedido, y confías en la profesionalidad de empresa y florista, para mandar un abrazo a través de unas flores a personas en un momento delicado.