Compré una tele y, en primer lugar, llegó con la pantalla rota y sin mando. Y en segundo lugar no me quieren hacer un reembolso o cambiarme la tele. Mandaron la tele al servicio técnico diciendome que van a comprobar la causa de la tele defectuosa para ver si he sido yo quién la ha roto o si se rompió antes de la entrega. Finalmente me han dicho que como no saben quién ha hecho el daño y me dan elegir entre destruir la tele o que la reparen (la reparación cuesta más que comprar otra nueva). He eligido que no quiero que la destruyan y a día de hoy no tengo ni mi tele, ni el dinero ni nada. Y tampoco me han vuelto a mandar un mensaje para saber que ocurre con ella.