No comparto su versión de los hechos. Solicité la devolución del dinero el 24 de octubre de 2025, después de casi dos meses sin recibir el pedido ni información fiable sobre el envío. Según el comprobante que ustedes adjuntan, la devolución se habría realizado el 31 de octubre, es decir, siete días después de mi solicitud, y a día de hoy, 3 de noviembre de 2025, el importe no se ha ingresado en mi tarjeta bancaria, por lo que no puedo confirmar que dicho reembolso sea real o efectivo.
Durante todo el proceso no existió ninguna comunicación clara ni eficaz por parte de la empresa. En la web no se puede hacer seguimiento de los pedidos, ni se envía ningún correo con número de seguimiento al cliente. En mi caso, el pedido aparecía marcado como “completado” en la web sin haber recibido las camisetas. Escribí varios correos electrónicos y mensajes a través del formulario de contacto, pero nunca obtuve respuesta. Solo logré que me atendieran cuando contacté por Instagram, y aun así la gestión fue lenta, confusa y poco transparente. Dispongo de copias del chat de Instagram, donde se puede comprobar cómo se fue posponiendo la entrega sin ofrecer una solución real, hasta que el 24 de octubre solicité finalmente la devolución del dinero.
Incluso aunque el dinero se haya devuelto posteriormente —justo dos meses después de la fecha del pedido—, reclamo igualmente el incumplimiento de plazos y la falta de atención, ya que esperé casi dos meses unas camisetas que nunca llegaron y la empresa ha tenido mi dinero durante más de dos meses sin ofrecer una solución efectiva ni cumplir los plazos legales. Por buena fe contractual y respeto al consumidor, considero que debería compensarse al cliente por los perjuicios ocasionados, incluidos los intereses correspondientes al tiempo que el dinero permaneció en poder de la empresa.
Por todo ello, y porque todavía no he recibido el dinero de la devolución, mantengo mi reclamación para que quede constancia pública de lo ocurrido y sirva de referencia a otros consumidores.
Quiero dejar constancia de algo especialmente grave: han compartido públicamente un documento que contiene datos personales y bancarios, incumpliendo la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales (LOPDGDD) y el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). El justificante publicado muestra parte de los datos de mi tarjeta bancaria, algo que jamás debió hacerse público, mis datos debería haber sido tachados por completo. Esa actuación es completamente irresponsable y vulnera mi derecho fundamental a la protección de mis datos personales. Advierto expresamente que, si se vuelve a difundir cualquier información que contenga mis datos personales o bancarios, presentaré una denuncia formal ante la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).