Compré billetes de avión a través de la agencia GoToGate desde España (Unión Europea) para la ruta Caracas–Madrid.
Debido a restricciones aéreas en Venezuela, la aerolínea modificó el itinerario, sustituyendo el vuelo directo por una nueva ruta Caracas–Cartagena–Madrid.
GoToGate me envió un correo electrónico informándome de este cambio de ruta, ofreciendo dos opciones:
Aceptar el nuevo itinerario sin coste alguno, o
Cancelar el viaje.
Acepté expresamente el cambio de ruta sin coste, tal como indicaba el correo de la agencia.
A pesar de ello, durante más de 20 días intenté sin éxito que GoToGate finalizara la gestión. Cada vez que contactaba por chat me atendía un agente distinto, sin conocimiento previo de mi caso, obligándome a explicar nuevamente toda la situación, sin recibir solución ni confirmación definitiva.
Faltando pocos días para el viaje, y ante la ausencia total de respuesta efectiva por parte de la agencia, me vi obligado a contactar directamente con la aerolínea para no quedar varado en Caracas.
Viajo con mi pareja y una niña de 2 años, no disponíamos de alojamiento en Caracas ni medios económicos para asumir una estancia imprevista.
Finalmente, para poder viajar, tuve que adelantar la salida dos días y pagar 630 € adicionales, gasto que considero indebido, ya que el cambio de ruta había sido aceptado previamente sin coste según confirmación escrita de GoToGate.
Considero que existe un incumplimiento contractual por parte de la agencia y una clara falta de asistencia al consumidor, lo que me ha causado un perjuicio económico y un grave estrés personal y familiar.