En noviembre de 2025, tras finalizar el periodo de permanencia con Jazztel, se solicitó la portabilidad de los servicios a otras compañías, con el fin de cesar la relación contractual.
Dicha portabilidad fue gestionada a través de un agente intermediario, quien tramitó el cambio hacia distintas compañías (Digi y Netllar), correspondientes a dos domicilios distintos.
En dicha gestión se produjo un ERROR, al no incluirse la portabilidad del número fijo del domicilio de Madrid, solicitándose únicamente la portabilidad de internet y líneas móviles.
Como consecuencia de dicho error, en diciembre de 2025 se produjo la portabilidad de una de las líneas hacia Netllar (correspondiente al segundo domicilio), mientras que la línea del domicilio de Madrid quedó incompleta, permaneciendo el número fijo activo en Jazztel.
Esta situación generó una continuidad indebida del servicio con Jazztel en el domicilio de Madrid, así como una duplicidad de facturación, al estar ya contratados servicios con otras compañías.
Pese a haberse procedido a la devolución de los equipos (routers) en tiempo y forma, existiendo justificantes de ello, Jazztel emitió cargos por supuestos incumplimientos en la devolución, los cuales fueron posteriormente parcialmente rectificados tras reclamación.
Jazztel ha continuado facturando servicios durante los meses de enero y febrero de 2026 en relación con el domicilio de Madrid, vinculando el número fijo a la fibra, a pesar de que:
- El servicio de fibra no estaba en uso
- Los equipos habían sido devueltos
- El cliente no tenía acceso efectivo al servicio
Siguiendo indicaciones de la nueva compañía, el día 25 de febrero de 2026 se solicitó formalmente la portabilidad del número fijo pendiente.
Jazztel demoró la tramitación de dicha portabilidad hasta el 5 de marzo de 2026, prolongando innecesariamente la facturación del servicio.
Pese a haberse abonado diversas cantidades para evitar mayores perjuicios, Jazztel reclama actualmente una cantidad aproximada de 160 €, correspondiente a un periodo de pocos días (1 al 5 de marzo), durante el cual el servicio no era utilizado y cuya continuidad fue consecuencia del retraso imputable a la propia compañía.
Mis hijos y yo estamos siendo objeto de reiteradas llamadas y comunicaciones de cobro, generando una situación de presión constante.
Toda esta situación ha provocado un perjuicio económico continuado, así como un impacto psicológico derivado del estrés, la incertidumbre y el acoso telefónico sufrido.
SOLICITO
1. La anulación inmediata de la deuda reclamada (~160 €), por improcedente.
2. La devolución de las cantidades cobradas indebidamente por servicios no prestados.
3. La revisión completa de la facturación emitida desde diciembre de 2025.
4. El cese inmediato de las comunicaciones reiteradas de cobro.
5. La confirmación por escrito de la inexistencia de deuda pendiente.
6. La no inclusión en ficheros de morosidad o su retirada inmediata.
7. La valoración de los perjuicios ocasionados, incluidos los de carácter psicológico.