Estimados señores:
Presento esta reclamación contra Simyo (Orange España) en su condición de vendedor y garante legal del terminal Pixel 10 de mi propiedad.
Tras un intento de reparación bajo garantía, el terminal ha sido devuelto con daños físicos provocados por el servicio técnico (malla del altavoz hundida y retirada de protector) y sin solucionar el fallo de la batería. La reclamación se basa en:
Incumplimiento de las condiciones verbales: Dos agentes me aseguraron por teléfono que el terminal se repararía en centros propios de Simyo en España, información que resultó ser engañosa para que yo aceptara la entrega del terminal.
Negligencia en la custodia y reparación: Como vendedor, Simyo es responsable de que el producto sea devuelto en perfecto estado. En su lugar, el SAT ha intentado anular la garantía mediante un diagnóstico de audio falso para evitar cubrir el fallo de fábrica de la batería.
Pérdida de confianza en la reparación: Tras la manipulación agresiva sufrida, el terminal ha perdido su integridad original.
Adjunto pruebas de que el terminal ha sufrido daños bajo la custodia del servicio técnico, incluyendo el hundimiento de la malla del altavoz y la retirada no autorizada del protector de pantalla. Estos daños, sumados a un presupuesto por avería de audio que he demostrado inexistente mediante vídeo, suponen un quebrantamiento de la confianza y de la integridad del producto, por lo que la única solución de conformidad aceptable es la sustitución por un terminal nuevo.
SOLICITO:
La sustitución inmediata del terminal por una unidad nueva y precintada. Al haber fallado la reparación y haber causado el servicio técnico daños estéticos y estructurales en el dispositivo, la ley de consumo me ampara para exigir un producto que cumpla con las condiciones de conformidad originales.