Estimados responsables de Nestlé España.
Les escribo como padre de un bebé de siete meses que confió en su marca para alimentar a su recién nacido.
Me pongo en contacto con ustedes para hacerles saber que mi hijo tomó NAN Optipro 1 desde el tercer día después de nacer. Aproximadamente desde el mes de junio tengo documentado unas deposiciones extrañas y reflujo que acababa en vómito. Es por eso que desde el mes de setiembre y tras varios meses de insistir y pruebas, han tratado al bebé como alérgico a la proteína de la leche (también a su madre, que combina su producto con dar el pecho).
Las consecuencias son múltiples, ya que el pequeño ha tenido siempre malestar gástrico, deposiciones incorrectas, vómitos y pérdida de peso, con suplemento. Ahora hace más de 4 meses que es tratado como alérgico igual que su madre.
Entendemos que puede haber errores y que la seguridad total no existe, pero no podemos tolerar como no ha habido ningún control de los lotes de al menos 6 meses, siendo un producto para bebés de menos de 1 año y estando regulado por ley. Tampoco entendemos como no han iniciado voluntariamente ninguna campaña activa y se está intentando silenciar el caso, compensando, simplemente, con la devolución de la leche que podemos demostrar que hemos comprado.
Es por eso que exigimos:
• Una explicación clara, pública y detallada de cómo estos lotes potencialmente contaminado han llegado al mercado.
• Una investigación inmediata sobre los posibles efectos que esta exposición puede tener en la salud de los lactantes.
• Una explicación del bajo control alimentario que tienen sus productos sin supervisión por, al menos, 6 meses.
• Una compensación adecuada por los daños físicos y emocionales sufridos.
• Una comunicación directa, ágil y honesta con las familias afectadas, sin trabas burocráticas ni respuestas evasivas.
Esperamos una respuesta acorde con la situación muy grave que supone este caso para bebés menores de 1 año y de sus familias.
Nos ponemos a disposición para cualquier situación que se pueda dar.