EXPONGO:
Que recibí una llamada telefónica por parte de un comercial que se hizo pasar expresamente por la empresa que me suministraba la electricidad en mi domicilio, Endesa.
Durante dicha llamada, el comercial me indicó que se ponía en contacto conmigo porque habían intentado localizarme previamente para informarme de un supuesto cambio de comercializadora en la zona donde resido, dando a entender que dicho cambio era necesario u obligatorio.
Además, el interlocutor disponía de todos mis datos personales, incluyendo nombre completo, dirección e incluso mi número de cuenta bancaria, lo que reforzó mi confianza y me llevó a pensar que, efectivamente, se trataba de una gestión legítima realizada por Endesa.
En ningún momento se me informó de forma clara, veraz y transparente de que la llamada no procedía de Endesa, ni de que el objetivo real era realizar un cambio de compañía eléctrica a favor de otra comercializadora.
Mi sorpresa fue mayúscula cuando posteriormente recibí una llamada directa de Endesa preguntándome el motivo por el cual había solicitado la baja del suministro eléctrico, momento en el que comprendí que había sido víctima de un engaño deliberado, ya que el contrato había sido cambiado sin mi consentimiento informado a la compañía Podo.
Ante esta situación, y al constatar que el cambio se había producido mediante información falsa, suplantación de identidad comercial y prácticas engañosas, procedí a devolver los recibos emitidos por dicha compañía.
Asimismo, y con el fin de regularizar mi situación y recuperar el suministro con mi comercializadora habitual, solicité nuevamente el alta del servicio eléctrico con Endesa, asumiendo las gestiones necesarias para revertir una situación que en ningún caso fue provocada por una decisión libre y consciente por mi parte.
CONSIDERO:
Que esta actuación constituye una práctica comercial desleal, basada en el engaño y la confusión intencionada del consumidor, vulnerando mis derechos y viciando completamente el consentimiento contractual.
Por todo lo anterior, solicito la intervención de la OCU para que valore los hechos expuestos, adopte las medidas oportunas y me asesore en la defensa de mis derechos como consumidora.