Consejos

Cómo limpiar el lavavajillas

Un buen mantenimiento para un buen lavado

El lavavajillas es un electrodoméstico que se debe limpiar con frecuencia para que funcione bien. ¿Quieres saber cómo limpiar un lavavajillas? ¿Cada cuánto hay que sacar los filtros, limpiar las aspas o si hace falta usar un producto limpiamáquinas? Te damos todas las claves para mantener tu lavavajillas en perfecto estado y que tus platos, vasos y cubiertos salgan relucientes tras cada lavado.

14 julio 2021
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Para que el funcionamiento de nuestro lavavajillas sea como el del primer día, es necesario realizar una limpieza periódica de su interior ya que, debido a los restos de grasa, de comida y a las impurezas del agua el lavavajillas puede empezar a oler mal o a dejar restos de suciedad en el menaje.

El lavavajillas está diseñado para optimizar la limpieza de distintos piezas: plato, tazas, vasos, cubiertos, cacerolas... Por eso, es importante cargarlo ordenadamente poniendo cada cosa en su lugar previsto, igual que ordenas los alimentos en el frigorífico. También debes tener en cuenta que hay cosas que es mejor no meter en el lavavajillas.

Si todavía no tienes un lavavajillas o si el tuyo ha dejado de funcionar, en el comparador puedes encontrar los mejores lavavajillas independientes o integrables, con sus resultados y precios:

Comparador de lavavajillas

Cómo limpiar el lavavajillas por dentro

Para evitar malos olores, atascos, etc. hay que hacer una limpieza interior periódica. La frecuencia dependerá de cuánto utilices tu lavaplatos, pero de manera orientativa, es conveniente vaciar el cestillo del filtro siempre que tenga restos, cepillar el filtro grande al menos una vez al mes y limpiar las aspas un par de veces al año.

No es aconsejable enjuagar los platos y vasos antes de meterlos en el lavavajillas porque supone un despilfarro de agua, pero sí que debes retirar con cuidado los restos de comida usando los cubiertos o empujándolos con una servilleta de papel que hayas usado. Si tienes cacerolas muy sucias, por ejemplo, con arroz pegado, déjalas remojarse un rato hasta que se ablanden los restos y retíralos antes de meter la cacerola en el lavavajillas.

Limpia los filtros

Los lavavajillas llevan un filtro, que se encuentra en la zona inferior de la cubeta interior y es el encargado de recoger los restos de suciedad para que no vayan al desagüe. Normalmente se compone de dos piezas: un cestillo de plástico que retiene los residuos más grandes y, a su alrededor, una superficie metálica perforada.

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  • El filtro conviene sacarlo muy a menudo, una vez a la semana si usas el lavavajillas con frecuencia, y siempre que observes que ha quedado dentro algún resto. Para acceder a él, saca la bandeja inferior hasta que puedas ver el fondo del aparato. Después, en la mayoría de los aparatos, solo tienes que girar el cestillo de plástico en el sentido contrario a las agujas del reloj: la placa quedará suelta, tira hacia arriba y podrás sacarla. 
  • Retira los residuos que haya en el interior del cestillo y enjuágalo bien con agua hasta retirar todos los fragmentos. Limpia también la placa metálica frotándola con un cepillo con agua y unas gotas de jabón o un estropajo para eliminar toda la suciedad, enjuágalo todo  y vuelve a ponerlo en su sitio. Si el filtro estuviera muy sucio, puedes dejarlo a remojo 30 minutos en agua caliente.
  • Al volver a colocarlo, gira el cestillo en el sentido de las agujas del reloj para que quede bloqueado.

Limpia las bandejas

Es aconsejable sacar las bandejas y revisar que no tienen restos de comida que se hayan podido quedar enganchados, porque volverán a aparecer sobre tus cacharros. Bastará con que pases un paño húmedo y lo seques con un papel de cocina. Revisa también los carriles y comprueba que se deslizan fácilmente.

Limpia la junta de la puerta

Pasa un paño húmedo por la goma de la puerta del lavavajillas, ya que ahí también se pueden acumular restos de comida o incluso moho. Si te resulta difícil acceder a algún pliegue, emplea un cepillo pequeño.

Limpia las aspas

Tal vez no lo sabes, pero las aspas o brazos aspersores del lavavajillas se pueden sacar muy fácilmente. Procura hacer esta limpieza dos veces al año para quitar cualquier obstrucción que impida al agua salir por los orificios. Suelen ir a rosca o simplemente tienes que hacer una pequeña presión para sacarlas.

  • Una vez que las tengas fuera, límpialas con agua y jabón bajo el grifo o con un desengrasante. cuida de que no queden restos en ninguno de los orificios por los que se lanza el agua. Para facilitar esta tarea, en algunos modelos, las aspas se pueden abrir, separándolas en dos mitades.
  • Si no puedes abrirlas o si no consigues quitar los restos, mételas en un barreño con agua muy caliente y después ponlas bajo el chorro de agua del grifo para que salga la suciedad de su interior, haciendo que el agua entre por los agujeros.

Estos brazos aspersores son la clave para un buen resultado de limpieza. Recuerda, antes de cada lavado, comprobar que las aspas pueden girar sin chocarse con ningún elemento (mangos de cubiertos, cacerolas altas, etc).

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Limpia los conductos internos

Para realizar esta limpieza, vas a necesitar  productos “limpia máquinas” pensados para ello. Los encontrarás en los supermercados al lado de los detergentes para lavavajillas. Sigue sus instrucciones de uso. Habitualmente, basta con abrir el envase del producto limpiamáquinas, colocarlo boca abajo en el cestillo de los cubiertos dentro del lavavajillas vacío, cerrar la puerta y programar el ciclo de lavado que recomiende el fabricante del limpia máquinas.

Según el uso que le des a la máquina, se recomienda hacer esta limpieza de conductos una vez cada mes o cada dos meses y también después de largos periodos sin usarlo.

Por último, cada vez que termine un lavado es importante dejar la puerta abierta para que salga toda la humedad evitando así la formación de moho y malos olores en el interior. Con estos cuidados, no necesitarás usar un desodorante para lavavajillas, un producto que no se recomienda pues añade más químicos al agua.

Cómo limpiar el lavavajillas por fuera

La limpieza del electrodoméstico por fuera no requiere cuidados especiales: puedes utilizar los mismos productos que emplees para el resto de los muebles de cocina. Una solución jabonosa y una bayeta limpia suelen ser lo más indicado si no está panelado con madera. 

Revisar los niveles

Para terminar, conviene que revises los niveles de sal, detergente y abrillantador para obtener unos resultados de lavado óptimos.

Rellena el compartimento para sal

La mayoría de los modelos cuentan con un piloto que te avisa cuando es necesario rellenar el compartimento de sal.

En el fondo de la cubeta, encontrarás este depósito cerrado con un tapón grande de rosca que debes retirar. Para facilitar el relleno, algunos lavavajillas cuentan con un embudo que impide que la sal se derrame por el fondo.

Respecto a la cantidad de sal a añadir, es recomendable seguir las indicaciones del fabricante. Recuerda que si el agua del grifo en tu zona tiene mucha cal y deja restos en tus cacharros, poner sal en el lavavajillas no será suficiente y deberás ajustar el descalcificador.

Revisa el dosificador de detergente y abrillantador

En el dispensador de detergente también pueden acumularse restos de producto que impiden que se cierre bien. Retíralos frotando con un paño o papel húmedos. Luego comprueba que haya suficiente producto en el depósito del abrillantador.

Sigue los consejos de uso y mantenimiento de OCU y saca más partido a tu lavavajillas

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