Alerta

Cuidado con los ahogamientos en verano

01 agosto 2016
Ahogamientos verano

01 agosto 2016

La OMS advierte de que los ahogamientos son una de las primeras causas de muerte accidental en niños entre 1 y 4 años. La vigilancia constante, que los peques aprendan a nadar y elegir la ayuda a la flotación más apropiada a su edad y peso son elementos claves para evitarlo.

Principios de seguridad

Alrededor de 372.000 personas mueren ahogadas cada año en el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se ahogan muchos más adultos que niños, sin embargo hay que destacar que es la principal causa de muerte accidental en niños entre 5 y 14 años y, una de las primeras igualmente, en pequeños con edades comprendidas entre 1 y 4 años. En España, se ahogan alrededor de 500 personas al año, correspondiendo el 58% a playas, el 12,8% en piscinas y el resto, 29%, en otros medios como ríos, canales, pantanos, balsas, etc. La proporción respecto al total de la población es muy variable según los países, pero en países desarrollados las cifras oscilan entre 1 y 4 fallecidos por cada 100.000 habitantes.

La vigilancia es esencial

Ya sea de socorristas en zonas de baño públicas, como de los propios padres, incluso aunque el niño sepa nadar. Otro factor esencial es el vallado de las piscinas domésticas, sólo esto se estima que reduce el riesgo de ahogamiento en un 85%. Ten presente que bastan 27 segundos para que un menor que no sabe nadar comience a ahogarse y, de 3 a 5 minutos, para que quede con graves secuelas o fallezca.

Si vas a la playa este verano, comprueba por provincia y localidad en España y Portugal cuáles son las que disponen de socorrista:

Comprueba las playas vigiladas

Enseña a nadar a los niños

La principal medida activa consiste en que los niños aprendan a nadar cuanto antes. Aunque lo habitual es que empiecen a partir del año, nunca es pronto para hacerlo. Para ello, disponemos de las ayudas a la flotación:

  • Chalecos. Es el dispositivo más seguro, pero da poca movilidad.
  • Manguitos. Mucho menos voluminosos, los manguitos son mucho más comunes que el chaleco y, aunque consiguen muy buena estabilidad del niño en el agua, no facilitan la movilidad de los brazos necesaria para lanzarse a nadar.
  • Burbujas. Es a partir de los dos años cuando la burbuja colocada a la espalda, o un elemento similar, deja mayor libertad al niño para desarrollar los movimientos propios de nadar. En esta fase el niño necesita ya nadar activamente, no como con los manguitos que se encargan de mantenerlo a flote. A partir de este momento otros elementos externos de flotación como tablas, churros, etc. serán una ayuda que le facilitará el aprendizaje de movimientos determinados (piernas, brazos...).

Imprimir Enviar por email