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¿Pensando en divorciarte? Tres pasos para ponerte en marcha

06 noviembre 2012
Foto matrimonio rota

06 noviembre 2012

Si tienes claro que tu matrimonio no tiene futuro, pero no sabes cómo dar los primeros pasos hacia el divorcio, te damos las claves para enfocarlo bien desde el principio. Conocerlas de antemano te permitirá ahorrar tiempo, dinero y disgustos.

Uno: divorcio de mutuo acuerdo, mucho mejor que contencioso

Es muy importante que un matrimonio que ha dejado de entenderse haga un último esfuerzo por arreglar su divorcio de mutuo acuerdo, aunque sea difícil y aunque sea necesaria la ayuda de terceras personas. Este consejo es especialmente importante si tenéis hijos pequeños, porque en ese caso la relación con tu ex se prolongará después de la ruptura, hasta que vuestros hijos se emancipen. Es decir, durante bastantes años seguiréis teniendo asuntos comunes que tratar.

La alternativa a un divorcio de mutuo acuerdo es un divorcio contencioso, es decir, un duelo en los tribunales, donde el juez escuchará las posiciones encontradas de ambos y decidirá lo que debéis hacer.

La diferencia entre ambos tipos de divorcio es enorme. Con un divorcio de mutuo acuerdo se obtienen muchas ventajas:

  • Se evita o se suaviza la sensación de que hay ganadores y perdedores.
  • El cumplimiento de las medidas pactadas es mayor cuando los dos miembros de la pareja ven reflejados sus deseos en todo o en parte. Sin embargo, las medidas impuestas por el juez se incumplen con mayor frecuencia.
  • Las repercusiones emocionales del proceso son más soportables para todos los afectados, incluidos los niños.
  • El proceso puede resolverse en un plazo mucho más corto que si el divorcio es contencioso, lo que ahorra mucho desgaste emocional y permite aclarar el nuevo escenario cuanto antes.
  • Los costes son muy inferiores, ya que solo hace falta un abogado y un procurador para presentar la demanda conjunta, en vez de un par de profesionales por cada miembro de la pareja.

Para interponer la demanda, hay dos opciones: que los dos cónyuges la presenten conjuntamente o que lo haga uno solo con el consentimiento del otro. Cualquiera que sea la opción escogida, ambos cónyuges tendrán que acudir al juzgado poco después, cuando les llamen para ratificar la demanda.


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