Problemas con la tarjeta de transporte móvil en Madrid
La tarjeta de transporte de la Comunidad de Madrid ya se puede llevar en el móvil desde el 15 de enero. Es un avance en la digitalización que añade comodidad, pero los usuarios se están quejando de fallos de funcionamiento y de una característica molesta: si descargas la tarjeta en el móvil, la tarjeta física deja de funcionar. OCU reclama que se solucionen estos problemas de uso.
El pasado 15 de enero, la Comunidad de Madrid lanzó una app que permite llevar el abono de transportes en el móvil en sustitución de la tarjeta física. El objetivo es modernizar el transporte y avanzar en la digitalización de los servicios públicos. La idea es buena, pero la implantación del abono digital está tropezando con algunos problemas prácticos.
¿Qué fallos tiene la tarjeta transporte digital?
Algunos de los problemas que están encontrando los usuarios se refieren al diseño mismo de la aplicación, mientras que otros son fallos de funcionamiento durante el uso.
La tarjeta física deja de funcionar
Uno de los aspectos más criticados es que, al activar la tarjeta digital en el móvil, la tarjeta física queda bloqueada. Esto no siempre se explica de forma clara y muchos usuarios lo descubren cuando ya es tarde.
Esto es un inconveniente porque si el móvil te falla (por ejemplo, no consigue cobertura), se queda sin batería o la app da error, te quedas sin alternativa para viajar, aunque tengas su abono pagado.
Fallos al validar el billete en tornos de metro y autobuses
Varios consumidores alertan de errores al validar el viaje, tanto en metro como en autobuses.
Cuando se produce algún fallo con la tarjeta digital y la física tampoco funciona, la página web del Consorcio de Transportes indica que los usuarios deben acudir a una una Oficina de Gestión con su tarjeta para que sea reactivada gratuitamente. El problema es que estas oficinas no se encuentran en todas las estaciones, sino solo en algunos puntos de la red, por lo que el usuario debe comprar otro billete, pagando dos veces por el mismo trayecto para poder llegar a su destino o desplazarse a una oficina de gestión. Si te ocurre esto, como la reactivación debería ser gratuita, puedes reclamar que te devuelvan el importe del billete que has pagado.

La aplicación no está disponible en iPhone
A inicios de febrero, dos semanas después de su lanzamiento, la aplicación sigue sin estar disponible para los teléfonos iPhone, que llevan el sistema operativo iOS.
Son muchos los consumidores que utilizan estos teléfonos y que se han sentido marginados por esta decisión, que les impide disfrutar de la ventaja con la que otros usuarios del transporte público ya cuentan.
Enlaces que no funcionan y mala información
Algunos usuarios señalan que los enlaces para descargar la app no funcionan correctamente o no llevan directamente a la descarga.
Además, se quejan de falta información clara sobre:
- qué ocurre exactamente al pasar a la tarjeta digital,
- si se puede volver atrás,
- qué hacer en caso de fallo.
Los parkings disuasorios no reconocen la tarjeta digital
La tarjeta virtual no es aceptada en algunos parkings disuasorios y esto impide disfrutar de los descuentos que aplican a quienes usan transporte público.
Esto significa que, si uses la tarjeta digital para viajar en metro o autobús, no siempre recibirás automáticamente los descuentos en estos parkings.
Qué tener en cuenta antes de descargar la tarjeta digital
La nueva tarjeta digital es totalmente opcional, no hay ninguna obligación de cambiar la tarjeta física por esta nueva modalidad.
Por tanto, antes de activar la tarjeta en el móvil:
- Infórmate sobre su funcionamiento y posibles limitaciones.
- Valora hasta qué punto confías en tu móvil para tus trayectos diarios (¿se le agota pronto la batería?, ¿tiene problemas de cobertura?...).
- Ten en cuenta que, si algo falla, el inconveniente recae sobre ti, no sobre la administración.
Pedimos que no se inutilice la tarjeta física
Un sistema de transporte público debe ser fiable, accesible para todos, comprensible y ofrecer alternativas claras en caso de fallos. Por eso, la digitalización debe suponer un avance, no un retroceso en los derechos de los usuarios, que se vean forzados en ocasiones a pagar dos veces por el mismo trayecto o a perder descuentos en otros servicios.
En OCU lo tenemos claro: mientras la tarjeta digital no cumpla estas condiciones, no debería reemplazar ni inutilizar la tarjeta física, ni generar riesgos económicos o de movilidad para los usuarios.