Guía de compra

Tronas: en qué debes fijarte

05 diciembre 2017
tronas

Las tronas son las sillas altas para bebés o niños pequeñitos, que cuentan con un tablero en su parte delantera para facilitar la tarea de, entre otras actividades, darle la comida o enseñarle a coma solo. ¿Buscas una silla? Te damos las claves para acertar.

A partir de los 6 meses, los bebés pueden sentarse en la trona, una silla adecuada que le permite interactuar más y mejor con el resto de la familia. Las tronas son las sillas altas para bebés o niños pequeñitos, que cuentan con un tablero en su parte delantera para facilitar la tarea de, entre otras actividades, darle la comida. Estos asientos especiales son adecuados para pequeños entre 6 meses y 3 años. Precisamente, a esa edad los niños no paran quietos, se inclinan, quieren levantarse… los accidentes por caída de la trona son una realidad.

La trona se convierte entonces en un elemento no exento de riesgo: es importante asegurarse de que está bien colocado, con cinturones y arneses abrochados y, aun así, no conviene perder de vista a los pequeños.

Tipos de trona

¿Necesitas comprar una trona? En el mercado hay distintos tipos: pasamos revista a los pros y contras de cada uno.

Tronas básicas

  • Son muy simples, fáciles de usar
  • Resultan muy ligeras.
  • Son muy baratas (desde 17 euros).
  • Son ideales para una segunda vivienda, para dejar en casa de los abuelos…
  • En contrapartida, no son versátiles: no se adaptan a la altura del bebé, con lo que tienen una vida útil limitada.

Tronas adaptativas

  • Estas sillas crecen con el niño: se puede regular la altura de la trona, así como el respaldo y el reposapiés de la silla.
  • Pueden plegarse.
  • Normalmente tienen ruedas, con lo que pueden moverse de sitio. 
  • Son más complicadas de regular, con distintos mecanismos, lo que las hace más susceptibles a posibles averías.
  • Son caras (cuestan entre 89 y 429 euros).

Tronas transformables en silla

  • Crecen con el niño: el asiento se sube o baja según el tamaño del pequeño.
  • Si se quita la bandeja se convierten en una silla normal.
  • Suelen ser pesadas (más de 7 kg).
  • No suelen tener ruedas, por lo que es difícil desplazarlas. 
  • No pueden plegarse ni tienen reposapiés.

Tronas portátiles

  • Estos asientos se encajan casi en cualquier mesa, siempre que sea suficientemente firme.
  • Son muy ligeras.
  • Es fácil moverlas de un sitio a otro, de vieja, pueden usarse fuera de casa…
  • Pero su vida útil es limitada: no sirven en niños más grandecitos.

En qué debes fijarte:

Antes de comprar una trona, debes fijarte en varios aspectos

  • Altura del respaldo. Que tenga un respaldo alto, de al menos 35 cm de altura para que el pequeño pueda apoyar bien la cabeza. Además, debe estar ligeramente reclinado hacia atrás.
  • Bandeja. Mejor que sea extraíble para facilitar su limpieza, amplia para que quepa el plato y con un reborde que ayude a sujetar lo que se deposita.
  • Reposapiés. Lo ideal es que disponga de un reposapiés regulable ayuda a adaptar la trona al rápido crecimiento del pequeño.
  • Regulable. Que la silla sea regulable en altura o ajustable es más cómodo para todos.
  • Las ruedas son un elemento práctico, que facilita la movilidad… pero asegúrate de que llevan freno incorporado:

No dejes espacio a los riesgos,

  • Cerciórate de que la silla es estable,
  • Revisa que no tenga piezas pequeñas que pudieran soltarse general,
  • Es preferible que los bordes de la trona estén acolchados o redondeados, para que no se haga daño el pequeño en caso de golpes.
  • Cuidado con los huecos libres: los pequeños deditos del bebé podrían quedar aprisionados: ojo en la parte al final del asiento o las ranuras del arnés

Después de haber revisado todos estos detalles, lo mejor es llevar al niño para sentarle un momento, ponerle el arnés y comprobar si está cómodo.