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Falsas creencias sobre las setas tóxicas

29 octubre 2015
setas

29 octubre 2015

Si te atrae la micología, pero no sabes de setas, la única alternativa fiable es que te inicies de la mano de un experto. Hay setas venenosas muy similares a otras comestibles y no debes jugártela. Desvelamos falsas creencias sobre cómo reconocer las setas venenosas.

Comienza la temporada de setas, y lo primero que debe tenerse en cuenta es que si no las conoces muy bien, lo mejor es que te abstengas de salir al campo a por ellas. Si te atrae la micología, la única alternativa fiable para coger y consumir setas es iniciarte de la mano de un experto, pues hay ejemplares venenosos muy similares a otros comestibles. Con las setas, no puedes jugártela, porque puede irte en ello incluso tu vida.

La única forma de saber si una seta es tóxica o no es conocerla muy bien, identificar su nombre y apellido; o lo que es lo mismo, la especie concreta a la que pertenece, para poder saber si se puede comer o no. Ante la más mínima duda es mejor no tomarlas y ni siquiera cogerlas.

Seis falsas creencias

Las fotos de las guías de setas tampoco suelen ser una fuente fiable de información, puesto que el color puede cambiar mucho según la zona donde crezcan, y el tamaño también.

Por ello, lo más fiable es que se recolecten en zonas bien conocidas, no en lugares donde no se puedan reconocer adecuadamente las especies de la zona y como crecen allí.

Y sobre todo, se debe recelar de las ‘creencias populares’ y de los consejos de andar por casa. Circulan demasiados mitos sobre cómo reconocer la setas tóxicas, y ninguno de ellos es efectivo. Algunos ejemplos:

  • Es falso que si están mordidas por animales son comestibles. Las setas pueden ser comestibles para algunos animales y tóxicas para los humanos, y no necesariamente tienen los mismos efectos. Que estén mordidas o agusanadas no es indicador de seguridad.
  • Es falso que si se hierve la seta con una cucharita o utensilio de plata y éste se vuelve negro la seta es tóxica, y si la plata no se ennegrece es comestible. Esto simplemente tiene ningún fundamento.
  • Es falso que una seta sea tóxica si al cocer con ajos o cebollas oscurece.
  • Es falso que una seta deje de ser tóxica si se cuece o se pone en vinagre o salmuera, y también es falso que las setas sólo son peligrosas crudas o poco cocinadas.
  • Es falso que únicamente son tóxicas las setas que cambian de color al partirlas. Por ejemplo, los níscalos no son tóxicos y cambian de color al partirlos, mientras que la Amanita falloides no cambia de color y es tan tóxica que puede resultar mortal.
  • Es falso que las setas que crecen en la madera son siempre comestibles. Ni todas son tóxicas ni todas pueden comerse.

Si tienes dudas, no las tomes

No hay trucos para una identificación certera de las setas. No consultes una guía, consulta varias. Coge sólo las setas que conozcas a la perfección. Si tienes la más mínima duda, ni siquiera las cojas, y no tomes jamás setas que te ofrezcan sin la garantía de que son comestibles. Consulta con un micólogo.

Algunas comunidades autónomas y ayuntamientos disponen de servicios de análisis, a veces gratuitos, donde se puede comprobar con total seguridad si las setas son tóxicas. Y también algunas sociedades micológicas ofrecen en temporada un servicio de asesoramiento e identificación.


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