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Estudios alimentarios: no quieren que te enteres

05 junio 2013

05 junio 2013

Estudios como el de la leche o el aceite tienen los días contados. A la industria no le gusta que estas informaciones lleguen a los consumidores: el resultado, una norma que pone trabas a los comparativos de alimentos y limita el derecho a la información. Los consumidores nos movilizamos y hemos conseguido que se enmiende la disposición.

Las presiones de la industria para evitar que se destapen nuevos escándalos y fraudes alimentarios han dado como resultado una norma (una disposición adicional en la Ley de Cadena Alimentaria) que limita el derecho de los consumidores a acceder a una información veraz sobre las diferentes opciones que tiene en el mercado.

Miles de consumidores se movilizaron contra esta norma "mordaza", y ha dado efecto: el Senado ha enmendado la disposición. Seguiremos atentos hasta que la norma sea efectiva, pero es un gran paso en defensa del derecho de los consumidores a la información.  

Una norma a favor de la industria alimentaria

El sector de la industria alimentaria considera que la publicación de análisis comparativos perjudica a su imagen. El Gobierno reacciona proponiendo una legislación que, a nuestro juicio, y el de las demás organizaciones de consumidores, es una auténtica “Ley Mordaza”,  al impedir y poner trabas al derecho del derecho del consumidor a estar bien informado.

Pero en contra de los consumidores

Los consumidores queremos saber. Queremos saber qué es lo que comemos, queremos estar seguros de que lo que nos venden es realmente lo que anuncian, queremos disponer de información para poder elegir el mejor producto del mercado. Y esa información es precisamente la que da la OCU con sus análisis comparativos, serios, rigurosos, realizados en laboratorios especializados y siempre con todas las de la ley. La prueba es que en los más de 30 años que lleva la OCU haciendo sus análisis comparativos, nunca ha sido condenada en un procedimiento judicial por publicar información no veraz.

El fraude del aceite de oliva virgen extra, el lío de las hamburguesas con carne de caballo, el estudio sobre calidad de la leche son informaciones útiles para los consumidores, que toman sus decisiones de compra y eligen teniéndolas en cuenta. Pero además de informar pedíamos que se tomaran medias para que no vuelvan a producirse. Sin embargo, esos últimos escándalos en materia de alimentación destapados por OCU en España no se han saldado con expedientes sancionadores… sino con una norma que busca callarnos la boca.

A través de una nota de prensa, la OCU recuerda que "durante décadas las organizaciones de consumidores han demostrado el respeto a los principios de transparencia, contradicción y veracidad de la información y que siempre da a la industria alimentaria ocasión de pronunciarse antes de la publicación de los resultados de un estudio".

Los consumidores tienen derecho a estar informados

Afortunadamente, el Senado ha enmendado la norma que limitaba el derecho de los consumidores. Según la enmienda incluida, las organizaciones de consumidores podrán seguir ofreciendo a los usuarios la información rigurosa e independiente que les caracteriza, sin tener que doblegarse a los dictados de la industria. No obstante, la norma aún no es definitiva: seguiremos alerta y atentos a cualquier posible cambio.Te mantendremos al día a través de www.ocu.org.

 


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