Informe

Aguas minerales

01 agosto 2017
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01 agosto 2017

Todos sabemos las bondades del agua. El agua corriente del grifo es la mejor opción, de buena calidad y más económica. Pero las aguas minerales envasadas se han hecho un hueco entre los consumidores, y en muchos sitios donde el agua no tiene buen sabor no hay más alternativa. No obstante, no todo el agua que viene en botella es igual.  Entre unos productos y otros hay muchas diferencias... 

Tarea de todos

El agua de grifo es la mejor opción: una alternativa económica, sostenible y de calidad. Debe fomentarse su consumo siempre que sea posible, y esto es algo que requiere la colaboración de todos:

De supermercados y hosteleros. Para que ofrezcan agua embotellada de la zona con el fin de reducir en la medida de lo posible el impacto ambiental derivado de su transporte. Es más, donde haya agua del grifo con buen sabor, los restaurantes deberían ofrecer a sus clientes, como primera opción, una jarra de agua (tal y como se hace ya en otros países).

De la Administración. Las aguas minerales deben indicar su composición analítica, pero la ley no especifica de qué minerales. Así, mientras unas marcas detallan las cantidades de hasta 9 elementos, otras solo de 4, que además no siempre coinciden. Es más, la ley tampoco fija qué carga mineral debe tener un agua para poder anunciarla como "indicada para la preparación de alimentos infantiles".

De los consumidores. Para que consuman cuando sea posible agua del grifo, sin dejarse llevar por las promesas de la publicidad, afirmaciones pseudocientíficas o modas pasajeras.

Y quienes opten por agua envasada, deben tener en cuenta que:

  • El agua es un alimento, y por lo tanto debe almacenarse en condiciones higiénicas adecuadas: el local debe estar limpio, no debe haber exceso de humedad, ni presencia de olores fuerte. Las botellas deben estar al abrigo de la luz del sol y de las altas temperaturas, tampoco situadas directamente en el suelo.
  • Una vez en casa, consérvale en un ambiente fresco y seco, sin olores y protegido de la luz solar.
  • Comprueba la fecha de consumo preferente
  • Una vez abierta la botella, consúmela en 2 o 3 días.
  • No reutilices la botella: una vez abierta, la botella de agua mineral queda expuesta al crecimiento de microbios, además, con el tiempo y el calor el plástico de la botella va migrando al agua y terminarás ingiriéndolo cada vez que bebas de ella

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