Informe

Estufas de pellets: todo sobre ellas

Estufas de pellets

Una estufa de pellets es similar a una chimenea de leña tradicional, pero en lugar de troncos, la estufa de pellets quema biomasa, ya sean los pellets, pequeños cilindros de restos de madera, o huesos de aceituna. Su potencia calorífica la hace capaces de calentar varias zonas de una vivienda.

25 enero 2018
pellets

Una estufa de pellets se puede comparar con una chimenea de leña tradicional, pero en lugar de troncos, la estufa de pellets quema biomasa, o huesos o pellets de madera (pequeñas barras cilíndricas hechas de residuos compactados de madera, de 6 a 8 mm de diámetro y una longitud de 5 a 40 mm). Ambos combustibles son sostenibles: los huesos se aprovechar en el proceso de obtención de aceite de oliva, y los pellests pueden proceder de bosques gestionados de forma sostenible en los que cada árbol es reemplazado por uno nuevo, para la producción de pellets, preservando así el equilibrio de CO2, o de restos de explotación forestal e industria maderera.

Esto explica por qué una estufa de pellets se considera un sistema de energía renovable.

Así funciona

Una estufa de biomasa funciona más o menos como una estufa tradicional, con un compartimento de carga en el que se puede verter los pellets, por lo general situado en la parte superior. La capacidad puede variar de 15 a 60 kg o más, dependiendo del modelo. La estufa está equipada con un tornillo sinfín que regula la cantidad necesaria de pellets a introducir, lo que elimina la necesidad de gestionar de forma manual este aspecto. Por último, el ventilador y la resistencia eléctrica aseguran la quema de pellets de forma eficaz y automatizada.

Las principales diferencias con una estufa de leña tradicional residen precisamente en la resistencia eléctrica, el control electrónico y el control automático de temperatura. Los últimos modelos están equipados con un termostato programable que permite configurar los períodos de funcionamiento y de inactividad de la estufa. También es posible, en algunos modelos, accionar un ventilador que acelera la difusión del calor de la estufa dentro de la habitación donde está instalada, pudiendo incluso ajustar la velocidad del ventilador hasta que se alcance la temperatura deseada, después de lo cual disminuye el consumo de la estufa.

Con el tanque lleno, una estufa de biomasa puede funcionar entre medio día y dos días, dependiendo del tipo de estufa, el volumen de la habitación a calentar, el grado de aislamiento, etc. En algunos modelos, el aire caliente también se puede suministrar a otros locales por medio de un sistema de tuberías, como se hace por ejemplo con los conductos de aire acondicionado. Existen modelos combinados que también pueden producir agua caliente.

¿Caldera o estufa?

Si te decides a calentar mediante biomasa, puedes elegir entre una estufa y una caldera de biomasa.

Una estufa a menudo se usa como sistema de apoyo al sistema de calefacción existente, aunque algunos modelos también son capaces de calentar varias salas simultáneamente.

Una caldera puede incluso llegar a reemplazar completamente la a caldera existente de gasóleo o gas. Pero esto, por supuesto, supondrá una inversión mucho mayor. Un sistema completamente automático puede costar facilmente 10.000 € o más. Se sumará a esto la necesidad de tener un silo de almacenamiento, que es el depósito donde se almacenan los pellets, y desde donde se alimentará directamente la caldera. También existen sistemas más económicos, pero requieren más mantenimiento y generalmente cargar manualmente un pequeño depósito de la caldera.

Los materiales

Las estufas de biomasa están disponibles en hierro fundido o acero.

  • Las de hierro tienen la ventaja de retener el calor por más tiempo, pero tardan más en calentar.
  • El acero también aguanta bien el calor, pero se enfría más rápido. Algunas estufas de acero están además cubiertas por una capa cerámica o refractaria que ayuda a mantener el calor, y suministrarlo poco a poco.

Imprimir Enviar por email