Informe

Seguridad de los campings

03 agosto 2018
Seguridad camping

Los campings ofrecen diversión y descanso en plena naturaleza, pero también esconden algunos posibles riesgos: te ayudamos a identificarlos para prevenir problemas. Disfruta de la experiencia con tu familia o amigos sin tener que lamentarte por nada.

Los 10 principios de un camping seguro

  • Ha de ubicarse en un entorno suficientemente seguro (no junto a una autopista o a un paraje peligroso).
  • El recién llegado debería disponer de un mapa completo de la instalación, con indicación de los recorridos de emergencia y las vías de salida.
  • Debe contar con suficientes puertas de emergencia, bien distribuidas por todo el perímetro y ajustadas al número de personas. Tienen que poder ser abiertas por quien esté allí y llevar a un lugar seguro. Es importante que cuenten con buena iluminación.
  • Las vallas han de tener una altura tal que permita a un adulto pasar a un niño por encima de ella.
  • Debe haber zonas abiertas que sirvan como descongestión (las áreas deportivas o de juegos pueden servir a estos efectos). Es buena idea que estén próximas a las zonas de salida, donde se concentraría la gente ante una emergencia.
  • En la instalación no se debe acumular materiales fácilmente inflamables (toldos, maderas, vallas, agujas de pino u hojas secas barridas juntas y sin recoger, basuras...).
  • Las bombonas deben permanecer en posición vertical, protegidas del sol y de las fuentes de calor, y en un lugar que esté fuera del alcance de los niños.
  • Mangueras y extintores accesibles a los usuarios deben estar repartidos regularmente por el cámping.
  • En el interior del recinto del camping tiene que haber medidas limitadoras del tráfico, como "ralentizadores". Las velocidades máximas no deberían superar los 10 km/h.
  • Lo ideal sería que, una vez instalados, los campistas dejaran los coches fuera del recinto. Si no es así, al menos debe existir un área de aparcamiento bien identificada, separada de las tiendas y demás instalaciones.