Niños y vitamina D: atención a la dosis
La vitamina D es imprescindible para todos, pero especialmente para los niños: su déficit crónico causa raquitismo. Es habitual que el pediatra prescriba vitamina D para suplementar a los niños pequeños, es eficaz y seguro... siempre que se respeten las dosis estipuladas: un exceso puede dar serios problemas de toxicidad. Fíjate bien en la posología de cada producto.
Vitamina D, imprescindible… en su justa medida
La vitamina D es una vitamina esencial tanto en la infancia como en la edad adulta. Es imprescindible para la salud del sistema óseo, los dientes y el sistema inmune. Entre otras muchas cosas, la vitamina D permite la absorción intestinal del fósforo y el calcio que ingerimos en la dieta. Y precisamente ahí es donde radica el riesgo de un exceso de vitamina D, pues tener altos niveles de calcio en sangre (hipercalcemia) puede ser muy peligroso.
Cuidado con el exceso de calcio
Dependiendo de lo grave que sea, la hipercalcemia puede causar:
- Falta de apetito, vómitos, estreñimiento.
- Mucha sed y mucha orina.
- Debilidad, somnolencia, irritabilidad.
- A largo plazo, daños graves en el riñón.
- En casos extremos, problemas cardíacos graves.
Fuentes de vitamina D
¿De dónde obtenemos la vitamina D? Pues principalmente, gracias al efecto de la luz solar y a partir del colesterol presente en nuestra piel, la sintetizamos nosotros mismos. Y en menor medida también a través de la dieta pues hay algunos alimentos que la contienen: fundamentalmente pescados grasos, champiñones y setas que hayan estado expuestos al sol y, aunque en menos cantidad, también la encontramos en huevos y lácteos enteros.
Hay algunos grupos de población que están menos expuestos a la luz solar y requieren mayor atención. Ese es el caso de los niños más pequeños, los bebés, que no suelen estar muy expuestos a la luz solar. Además, la leche materna no es rica en vitamina D, por eso la recomendación de los pediatras es suplementar la alimentación de los niños sanos menores de un año con 400 UI (unidades internacionales) al día de vitamina D, incluso si toman leche de fórmula adaptada (salvo que tomen al menos un litro diario, lo que ya aportaría la cantidad de vitamina D necesaria).
En los niños mayores de un año, las recomendaciones cambian y la suplementación debe ser individualizada, valorando si hay un déficit de vitamina D y si hay factores de riesgo, como poca exposición a la luz, obesidad, enfermedades que disminuyen la absorción intestinal de la vitamina presente en la dieta (malabsorción intestinal, celiaquía, enfermedad de Crohn, etc.) o el uso de determinados medicamentos que afectan negativamente a la vitamina D.
Medicamentos a base de vitamina D
La mayor parte de los medicamentos de vitamina D contienen colecalciferol que es la forma natural de la vitamina D de origen animal que en nuestro organismo se transforma, a través de varios pasos, en calcitriol que es la forma activa de la vitamina. También hay medicamentos que lo que contienen es alguna de las formas intermedias, por ejemplo el calcifediol.
En cuanto a su presentación hay multitud de formas faramcéuticas: comprimidos, cápsulas, gotas orales, sobres, ampollas orales...y a diferentes concentraciones y en diferentes pautas de adminitración (a diario, una vez a la semana, una vez al mes, etc.). En el caso de los medicamentos para niños estos suelen ser en forma líquida y se toman a diario.
Medicamentos de uso en pediatría
Todos los medicamentos de vitamina D, tanto los de adultos como los de niños, requieren receta médica.
1. Soluciones orales con colecalciferol
En esta tabla verás las soluciones orales a base de colecalciferol que se venden en España para niños, a las que se recurre habitualmente.
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Marca
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Concentración
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UI por gota
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Nº de gotas equivalentes a 400 UI
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Colecalciferol Normon gotas orales solución (10 ml)
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10.000 UI/ml
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200 UI
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2 gotas
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Delcrin gotas orales solución (10 ml)
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10.000 UI/ml
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200 UI
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2 gotas
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Deltius gotas orales solución con gotero (10 ml)
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10.000 UI/ml
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200 UI
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2 gotas
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Devik gotas orales solución (10 ml)
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10.000 UI/ml
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200 UI
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2 gotas
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Vitamina D3 Fresenius Kabi gotas orales solución (12,5 ml)
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14.400 UI/ml
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400 UI
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1 gota
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Vitamina D3 Kern Pharma solución oral cuentagotas (10 ml)
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2.000 UI/ml
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66 UI
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6 gotas
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Vitamina D3 Kern Pharma solución oral (30 ml) + jeringa 1 ml
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2.000 UI/ml
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n.p.
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0,2 ml
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2. Calcifediol
Junto a estos, que son los más comunes, en pediatría se usa también un medicamento a base de calcifediol, pero únicamente para el tratamiento de raquitismo o de déficit diagnosticado de vitamina D. Es Hidroferol gotas orales en solución (concentración 0,1 mg/ml), que se administra diariamente: la dosis es 1 gota en niños menores de 11 años, y 2 gostas a partir de los 12 años.
Atención a las dosis
Los casos de toxicidad por sobredosificación de vitamina D debido a errores de administración no son frecuentes, pero ocurren con cierta periodicidad. De hecho en España se han registrado decenas de casos de sobredosis, algunos graves, que han requerido ingreso hospitalario. También se han descrito casos recurrentes de problemas causados por errores con las gotas en bebés y niños.
Es muy importante leer siempre el prospecto del medicamento que nos hayan dispensado ya que ahí se explica bien cuánto se ha de tomar.
Cómo dar vitamina D a un niño de forma segura

Si el pediatra ha recetado vitamina D a tu hijo, estas ideas pueden ayudarte:
- Sigue exactamente la dosis que te han indicado. Si pone “6 gotas una vez al día”, son 6 gotas en total una vez al día, no 6 gotas distribuidas a lo largo del día. No cambies la dosis por tu cuenta.
- Comprueba siempre la concentración del envase. Aunque el nombre comercial sea parecido, la cantidad de vitamina D por gota cambia entre algunas marcas marcas.
- Si te cambian de medicamento en la farmacia, pide que te expliquen cuántas gotas equivalen a la dosis recetada.
- No uses varios productos con vitamina D a la vez. Evita dar medicamentos de vitamina D junto con complementos alimenticios multivitamínicos y una leche de “fórmula adaptada”, salvo que el pediatra lo haya valorado. Recuerda comentar en las revisiones todos los productos que toma el niño (incluidos complementos “naturales”).
- No des vitamina D por tu cuenta “por si acaso”. Si tu hijo está sano, come bien y el pediatra no lo ha indicado, no es una vitamina para tomar a la ligera.
- Sigue las indicaciones del médico, no te dejes llevar por lo que se dice en redes sociales o foros.
- Mantenla fuera del alcance de los niños. Como cualquier medicamento, debe guardarse en un lugar seguro.
- Pregunta cualquier duda. Si no te aclaras con las gotas, la jeringa o la dosis, consulta a tu pediatra o a tu farmacéutico antes de darlas.