Discapacidad: qué es y cómo hacer que se reconozca
La discapacidad es una situación que resulta de la interacción entre determinadas limitaciones o deficiencias y las barreras del entorno, que pueden dificultar la plena participación e inclusión de la persona en la sociedad. ¿En qué consiste? ¿Cómo se valora? ¿Qué prestaciones tiene asociadas la declaración de discapacidad?
¿Qué es la discapacidad?
La discapacidad surge de la interacción entre una persona que presenta determinadas deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales y las barreras que encuentra en su entorno, que pueden limitar su participación plena y efectiva en la sociedad. Se trata de un concepto en constante evolución.
Aunque no siempre es así, estas personas pueden necesitar alguna adaptación en su entorno o algún apoyo externo para su desempeño y funcionamiento diario. Por ejemplo, las personas ciegas utilizan su propio sistema de escritura y de lectura llamado Braille. Por eso se habla de diversidad funcional y no de minusvalía: no se trata de personas con menor valor o capacidad que otras, sino que “funcionan” o se desenvuelven de un modo distinto al de la mayoría de la población.
La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU reconoce los derechos de las personas con discapacidad, iguales a los del resto de la población, para su plena inclusión y participación social.
¿Es lo mismo discapacidad que dependencia?
No necesariamente. Una persona con algún tipo de discapacidad no tiene por qué ser dependiente. Una situación de dependencia se da cuando una persona necesita el apoyo de otra para mantener su autonomía: realizar tareas y actividades básicas como vestirse, asearse, desplazarse, etc. Una persona con discapacidad puede desenvolverse de forma autónoma, mientras que otra, con el mismo o distinto tipo de discapacidad, puede necesitar apoyos para algunas actividades.
Hay que tener en cuenta, además, que el reconocimiento del grado de discapacidad no implica automáticamente el reconocimiento del grado de dependencia, y viceversa. Se gestionan de forma independiente, y también dan acceso a distintas prestaciones.
Tipos de discapacidad
La discapacidad engloba un conjunto muy variado de limitaciones físicas, sensoriales o intelectuales. Según indica el IMSERSO, más de tres millones de personas en España tienen reconocido un grado de discapacidad igual o superior al 33 %.
La Clasificación Internacional del Funcionamiento de la Discapacidad y de la Salud (CIF) de la Organización Mundial de la Salud recoge lproporciona un marco para describir el funcionamiento y la discapacidad teniendo en cuenta las funciones y estructuras corporales, las actividades y la participación y los factores del entorno. De manera general, podemos hablar de cuatro tipos de discapacidad:
- Discapacidad física: relacionada con limitaciones de movilidad o con alteraciones en determinadas funciones corporales u orgánicas.
- Discapacidad sensorial. Afecta principalmente a sentidos como la vista o el oído. Por ejemplo, personas ciegas o sordas.
- Discapacidad intelectual. Supone limitaciones significativas en el funcionamiento intelectual y, en distinto grado, en las habilidades necesarias para desenvolverse en la vida diaria.
- Discapacidad relacionada con la salud mental. Determinados trastornos mentales, cuando producen limitaciones relevantes y duraderas en el funcionamiento y la participación de la persona, pueden dar lugar al reconocimiento de un grado de discapacidad.
Valoración del grado de discapacidad
Para gestionar el reconocimiento de una discapacidad hay que acudir al órgano competente de la Comunidad Autónoma de residencia (o en el caso de Ceuta y Melilla, a la Dirección Territorial del IMSERSO).
De la valoración se ocupan equipos especializados, formados por profesionales del ámbito sanitario y social.
La valoración se realiza conforme al Baremo de Valoración de la Discapacidad, establecido por el Real Decreto 888/2022, de 18 de octubre, que entró en vigor el 20 de abril de 2023. Basándose en la CIF (la Clasificación Internacional del Funcionamiento de la Discapacidad y de la Salud, este baremo evalúa el grado de discapacidad en función de distintos criterios:
- Las deficiencias en las funciones y estructuras corporales de la persona.
- Las limitaciones en la capacidad para realizar actividades.
- Las restricciones que puede encontrar en su vida cotidiana.
- Otros factores que puedan dificultar su vida diaria.
Cuáles son los grados de discapacidad
El resultado de la valoración del grado de discapacidad se expresa en porcentaje. El baremo agrupa los resultados en cinco clases de discapacidad, según su gravedad:
- Clase 0: entre 0% y 4%, discapacidad nula.
- Clase 1: entre 5% y 24%, discapacidad leve.
- Clase 2: entre 25% y 49%, discapacidad moderada.
- Clase 3: entre 50% y 95%, discapacidad grave.
- Clase 4: entre 96% y 100%, discapacidad total.
Con carácter general, se considera que una persona tiene reconocida una discapacidad cuando su grado es igual o superior al 33%. A partir de ese porcentaje puede acceder a determinadas ayudas y beneficios, siempre que cumpla los requisitos exigidos en cada caso.
La valoración puede revisarse en la fecha indicada en la resolución de reconocimiento. También puede solicitarse una nueva valoración si la situación de la persona empeora de forma significativa.
Consulta más detalles en el Real Decreto 888/2022
Ayudas y prestaciones por discapacidad
El reconocimiento de un grado de discapacidad puede dar acceso a diferentes ayudas, beneficios y medidas de apoyo, dependiendo del grado reconocido, la situación personal y económica y los requisitos establecidos para cada prestación. Estas medidas a ámbitos muy diversos. Estas son algunas de las más destacadas:
Laborales. Fomento del empleo para personas con discapacidad, adaptación del puesto de trabajo, adaptación de las pruebas de acceso al empleo público y, en determinados supuestos y cumpliendo los requisitos establecidos, posibilidad de acceder anticipadamente a la jubilación.
En la vivienda. Acceso, cuando se cumplan los requisitos de los correspondientes programas, a vivienda protegida o a ayudas para la adaptación y rehabilitación de la vivienda, entre otras medidas.
Ayudas familiares. Prestaciones económicas por hijo o menor a cargo con discapacidad, apoyos educativos y otras ayudas familiares. Además, si el hijo o hija tiene una discapacidad, el permiso por nacimiento y cuidado se amplía en dos semanas: una para cada progenitor.
Ayudas fiscales. Hay ayudas en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones así como en el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica, etc.
También pueden acceder, cuando cumplan los requisitos correspondientes, a la tarjeta de estacionamiento para personas con movilidad reducida, reducciones en medios de transporte, bonotaxi, descuentos en tratamientos rehabilitadores... Y pueden contar con otras ayudas y servicios a nivel municipal o autonómico.