Quiero hacer pública mi reclamación contra Volvo España por su negativa a asumir la responsabilidad ante un fallo prematuro y crítico de motor.
Mi vehículo, adquirido el 28/12/2018, con todas las revisiones pasadas en concesionario oficial (la última hace solo 4.800 km), sufrió una rotura de motor el 22/03/2026. El diagnóstico oficial es rotura de la bomba de aceite, lo que provocó daños en el cigüeñal y pistones.
Es inaceptable que un vehículo premium de 76.503 km sufra una avería de este calibre. Se trata de un vicio oculto, ya que una bomba de aceite no es una pieza de desgaste. Además, el coche no mostró ningún testigo de aviso, lo que impidió detener el motor a tiempo para evitar daños mayores.
Pese a ser un cliente fiel a la red oficial, Volvo España se desentiende de la reparación. Exijo que la marca asuma el coste total de la reparación por falta de conformidad del producto y fallo de un componente vital de forma prematura.