El día 10 de diciembre de 2025 adquirí un iPhone 17 Pro Max a través de la tienda online de Rossellimac, recibiendo el dispositivo como producto nuevo.
El dispositivo fue encendido por primera vez el 31 de diciembre de 2025. Desde ese primer encendido, antes de introducir cualquier dato personal o completar la configuración inicial, la pantalla presentó un defecto consistente en parpadeos y aparición de tonalidades rosadas en diversas zonas, defecto que fue documentado mediante grabaciones de vídeo.
Ese mismo día acudí a una tienda física de Rossellimac para informar del problema y mostrar el vídeo. El personal indicó que se trataba de un problema de software o actualización y que se solucionaría tras la configuración del dispositivo, negándose a la sustitución del terminal y restando validez a la prueba aportada.
Tras configurar y actualizar el dispositivo, el defecto persistió de forma intermitente. El 2 de enero de 2026 acudí a otra tienda Rossellimac (Centro Comercial Plaza 2), donde, tras realizar pruebas sin que el fallo se manifestara en ese momento, se me indicó que acudiera al servicio técnico de Apple.
El 3 de enero de 2026 acudí a una Apple Store, donde se realizaron pruebas técnicas sin detectar el defecto. Se me recomendó restablecer el dispositivo y utilizarlo durante varios días, asignándose el número de servicio R681483860..
Al persistir el fallo, regresé a la Apple Store el 8 de enero de 2026, donde nuevamente no se detectó el defecto durante las pruebas y se me indicó que debía dirigirme al vendedor, al no haberse realizado la compra directamente con Apple.
Ese mismo día acudí a la tienda Rossellimac Madrid – Retiro, donde se me indicaron nuevos pasos de configuración. A pesar de seguir dichas instrucciones, el defecto continuó manifestándose.
El 12 de enero de 2026, el dispositivo fue entregado nuevamente en Rossellimac para una revisión más exhaustiva (Código de Asistencia: T345304). Posteriormente se me informó de que el terminal había sido enviado a los ingenieros de Apple, donde se realizó una intervención técnica con sustitución de la placa interna del dispositivo.
La tienda manifestó su intención de devolverme el mismo terminal tras el reparo. Desde el inicio dejé constancia de que no deseaba un dispositivo reparado, sino la sustitución por un terminal nuevo, dado que el producto presentó defectos desde el primer uso. No obstante, ante la incertidumbre sobre los plazos, acepté retirar el dispositivo reparado y comencé a utilizarlo.
Tras dicha reparación, el defecto original de la pantalla dejó de manifestarse. Sin embargo, han aparecido nuevos fallos de funcionamiento, inexistentes con anterioridad, que evidencian que el dispositivo sigue sin ser conforme, concretamente:
Fallos en la conexión Bluetooth, consistentes en interrupciones del audio (pausas, cortes y “enganches”), incluso utilizando dispositivos Bluetooth que funcionan correctamente con otros teléfonos, lo que descarta un defecto en los accesorios.
Desincronización entre audio e imagen en determinados vídeos, donde la voz no coincide con el movimiento labial, lo que apunta a posibles fallos de procesamiento o comunicación interna del terminal.
Estos nuevos defectos, surgidos tras la sustitución de un componente esencial (placa interna), guardan una clara relación con el defecto original o con la intervención técnica realizada, y confirman la existencia de un vicio de origen no resuelto de forma definitiva.
Solicito la sustitución del dispositivo por uno nuevo de idénticas características o, subsidiariamente, la resolución del contrato con devolución íntegra del importe abonado, conforme a la normativa vigente de protección de consumidores.
Todo ello por tratarse de un producto que ha presentado defectos desde su origen, ha sido objeto de reparación con sustitución de un componente esencial y continúa manifestando fallos de funcionamiento que impiden un uso normal y fiable del dispositivo.